El objetivo de la empresa ucraniano-ecuatoriana Xado-Ecuador es revolucionar el mundo de los motores con la utilización de un producto conocido como regenerador de desgastes metálicos o metal cerámica, que protege y restaura las partes del motor desgastadas por la fricción durante la conducción.
Según Oleh Nizhelskyi, ingeniero ucraniano responsable de Xado en el país, esta tecnología nació en 1990 en la ex Unión Soviética y se mantuvo como secreto de Estado hasta el 2000, año en que se comercializó en algunos países de Europa.
En febrero pasado, Xado abrió una sucursal en Ecuador (la primera en Sudamérica) después de que el propietario de la compañía, Oleh Tramsyuk, se contactó con el ingeniero mecánico Eduardo Dávila y decidieron realizar una inversión en partes iguales de 25.000 dólares.
Pablo Dávila, miembro de esta empresa, aseguró que en corto tiempo Xado ha tenido tal acogida con este producto que el 1 de agosto pasado abrió una sucursal en el norte de Guayaquil “y próximamente lo haremos en Cuenca y Ambato”.
El producto, patentado en Estados Unidos, Europa, México, Canadá y África, se distribuye a través del sistema de aceite del motor sin mezclarse con los lubricantes, explicó.
“Ahí mismo se reparte, llega a las partes donde hay fricción y, de acuerdo con la temperatura, las moléculas se funden y recubren los desgastes del cigüeñal, bielas y otras partes del motor”, aseguró Nizhelskyi.