Los gobiernos de Perú y Ecuador intercambiaron hoy en Lima con Estados Unidos las ofertas de desgravación arancelaria que están dispuestos a otorgar en el marco de un tratado de libre comercio que negocian junto con Colombia.
El jefe del equipo negociador peruano, Pablo de la Flor, informó hoy de que la propuesta peruana es para la desgravación inmediata para el 36 por ciento de los productos agrícolas e industriales que actualmente se importan de Estados Unidos.
Ecuador también presentó sus listas sobre el tema, pero Colombia no lo hizo con el argumento de que aún tiene en marcha algunas modificaciones que espera concluir mañana.
De la Flor dijo que la negociación no contempla el tema de los visados, por oposición de Estados Unidos que, sin embargo, se ha comprometido a instruir a sus embajadas para que den facilidades para la entrega de visas de negocios.
La reunión de Jefes de Equipo de Negociación de hoy se concentró en el pedido para que Estados Unidos explique cuál será el procedimiento de aprobación del tratado en su Congreso.
La negociadora estadounidense, Regina Vargo, dijo que para que el acuerdo se acoja a la aprobación sin debate por el congreso norteamericano, el tratado deberá estar terminado tres meses antes de la renovación parlamentaria.
La tercera ronda de negociaciones se inició el lunes pasado en Lima con la asistencia de casi 1.300 participantes, entre negociadores, asesores y periodistas de Perú, Colombia y Ecuador, acompañados por Bolivia en calidad de observador.
Los socios andinos han llegado a la mitad de las rondas de negociación dispuestos a fortalecer su postura conjunta en un documento de contrapropuestas que han hecho llegar a Estados Unidos sobre los asuntos en los que persisten diferencias.
Durante la tercera ronda se debatirá el capítulo de la propiedad intelectual, compras gubernamentales y procedimientos aduaneros, entre otros.
Colombia, Ecuador y Perú se han planteado como meta suscribir el acuerdo a inicios de 2005 porque la autorización recibida por el gobierno estadounidense para hacerlo sin debate en el Congreso vence en junio de ese próximo año.