Ayer, el Presidente visitó a los pensionistas de Guayaquil y les prometió aumentar sus ingresos.
La huelga de hambre de un grupo de jubilados en Guayaquil terminó ayer. Esta medida fue tomada después de que el presidente de la República, Lucio Gutiérrez, visitara a los pensionistas en la Caja del Seguro.
El Primer Mandatario conversó con los afiliados inactivos y se comprometió a pagarles el alza del 53% a sus pensiones, a partir del 20 de agosto. El ayuno les duró 11 días.
Pese a ello, los jubilados se mantendrán en las instalaciones del Seguro hasta que el Ejecutivo publique el incremento en el Registro Oficial, informó Ruth Domínguez, dirigente de la Asociación Publio Falconí.
Sin embargo, los pensionistas del Frente de Defensa de los Jubilados no depondrán la medida. Su dirigente José Hoyos señaló que solo lo harán cuando el Congreso apruebe el aumento.
En Quito ocurrió una situación similar. Los jubilados que firmaron el acuerdo con el Ejecutivo de aceptar el alza por medio del aumento de los Impuestos a los Consumos Especiales (ICE) ya no están en huelga.
Mientras, los pensionistas del grupo del dirigente Gabriel Riera la mantienen. Riera dijo ayer que continuarán hasta que la ley se publique en el Registro Oficial.
La visita de Gutiérrez a los jubilados de Guayaquil se definió con una llamada telefónica que él hizo a la dirigente, Ruth Domínguez.
El movimiento en la Caja del Seguro empezó ayer a las 11h05. Domínguez se encontraba en los exteriores de la dependencia cumpliendo con la huelga de hambre. Ella decidió conversar con el Mandatario en la sala de sesiones de la Caja.
Gutiérrez aseguró a Domínguez que el alza del Ejecutivo a las pensiones jubilares era un hecho. “Se publique o no en el Registro Oficial, apruebe o no el Congreso, está decidido que ustedes cobrarán. Es problema mío cómo conseguir la plata”. La llamada terminó con una promesa de que iría al IESS.
Dos horas y cuarto después, la primera dama, Ximena Bohórquez, arribó al Seguro. Ella repitió lo dicho por el Mandatario. Los jubilados escucharon, inquietos. Y también respondieron, en una sola voz: “¡Que venga el Presidente!”.
Una comisión acudió a la Gobernación para invitar al Presidente a la Caja. Y fue así como a las 16h15, Gutiérrez llegó. Luego, los pensionistas confirmaron la muerte de un compañero más: Miguel Reyes, del cantón La Libertad.