Algunos hábitos culturales de los hombres ecuatorianos, como el consumo de alcohol, pueden perjudicar en España la imagen de la comunidad inmigrante de ese país, dijo este martes la profesora de la Universidad Central de Quito Mercy Rosana Viñán.
La docente impartió una conferencia sobre la integración de los inmigrantes en un curso organizado por la Universidad Internacional del Mar, de la Universidad de Murcia, en la que dijo que "la falta de moderación en el consumo de alcohol lleva a otros excesos que, en determinados contextos, deterioran la imagen del inmigrante ecuatoriano".
Mercy Rosana Viñán señaló que los hombres ecuatorianos, a su llegada a España, tienden a pasar "bastante tiempo en la calle, y se encuentran con compatriotas en parques o en locutorios, donde disfrutan de la conversación y la amenizan con las litronas de cerveza sin que el consumo sea moderado".
En su conferencia "Una visión de la inmigración desde la inmigración: las trayectorias inmigrantes", Viñán subrayó que "la verdadera integración llegará con la generación de niños que están ahora en las escuelas, cuando se hable de sensibilización y de derechos humanos, fomentando la interculturalidad sin marcar diferencias".
"Cuando esta segunda generación de inmigrantes tenga las mismas oportunidades que el resto de los ciudadanos, se cumplirán realmente las expectativas de los extranjeros que abandonan su país de origen para llegar a España", dijo la profesora.
Viñán criticó las divisiones de inmigrantes procedente de países ricos y pobres y se refirió a los inconvenientes a los que se enfrentan los del segundo grupo cuando llegan a países del primer mundo en medio del desarraigo.
En su opinión, Ecuador es el país "más exportador de personas en edad laboral" y expuso que "hay un profunda confusión social sobre el concepto de integración y acerca de si esta debe proceder de la sociedad de acogida o del extranjero".
Cuando es la sociedad de acogida la que planifica la integración de los extranjeros tienden a crearse subgrupos y bolsas marginales que separan al inmigrante del resto de la población, dijo la docente ecuatoriana.
Por este motivo, Viñán apostó por "una sensibilización de la sociedad que permita conocer al extraño desde su cultura" y destacó la buena acogida que los inmigrantes ecuatorianos ha tenido en la ciudad de Lorca, en Murcia, desde el inicio de su llegada en 1998 hasta la composición de una colonia que en la actualidad integran más de 8.000 personas.
En el curso universitario participan desde el lunes varios expertos de las universidades de Murcia, Sevilla y Valencia, que debatirán hasta el viernes sobre cuestiones como la educación intercultural y las condiciones de vida de los inmigrantes.