Los informes de agresiones sexuales contra mujeres que ingresan ilegalmente a Estados Unidos desde la región fronteriza con México se han más que duplicado este año, informó el gobierno mexicano este viernes.
Grupo Beta, la agencia gubernamental encargada de velar por el bienestar de los emigrantes, dijo que 30 violaciones y ataques sexuales fueron reportados en el norteño estado mexicano de Sonora en el primer semestre, frente a los 24 que hubo en todo el 2003.
"Ha aumentado de una manera drástica el número de asaltos como reflejan las cifras oficiales, y extraoficialmente sospechamos que están subiendo por toda esta parte de la frontera", dijo Elizabeth García, directora de Grupo Beta en Nogales, Sonora.
García dijo que la mayoría de las agresiones sexuales ocurrieron en cañones desolados y caminos aislados cercanos a la frontera, en algunos de los cuales se encuentran colchones, puestos aparentemente para facilitar los ataques.
"Las emigrantes mujeres son muy vulnerables y los grupos de traficantes que las explotan son completamente sin escrúpulos. No hay respeto ni para mujeres embarazadas ni para adolescentes", agregó.
Cientos de personas mueren anualmente tratando de cruzar ilegalmente la frontera hacia Estados Unidos para trabajar.
El estado de Sonora marca uno de los sectores más transitados de la frontera de 3.200 kilómetros que comparten México y Estados Unidos y es un centro de actividad de bandas criminales que se especializan en el tráfico de emigrantes en el margen fronterizo con Arizona.
"Imagino que las llevan allí para violarlas antes de cruzar la frontera, dicen que a las mujeres les cobran la cuota de una manera diferente. Not with money (no con dinero)", dijo Elizabeth García.
En los nueve meses previos a finales de junio, la patrulla fronteriza aprehendió 379.248 inmigrantes indocumentados en el sector de Tucson, Arizona, un aumento de 53% contra el mismo período de un año atrás.