A las 08h30 de ayer la fila de ingreso a la Intendencia de Bancos de Guayaquil, que comenzaba en Chimborazo, llegaba hasta la calle lateral (Clemente Ballén).
Más de 150 personas esperaban su turno para entrar y consultar sobre el estado de sus cuentas corrientes y el número de cheques protestados que tienen en los bancos.
La afluencia de público aumenta a medida que se acerca el fin del plazo para pagar las multas por los cheques protestados (30 de junio).
La Superintendencia de Bancos informó que la entidad no atenderá este sábado, como lo hizo la semana anterior, pues para ello se amplió el horario de lunes a viernes hasta las 18h00.
Desde el 1 de julio próximo, quienes no hayan pagado sus multas por cheques protestados formarán parte de la base de datos de personas inhabilitadas, es decir que no podrán usar sus cuentas hasta que cancelen los valores pendientes.
A la Intendencia llega un promedio de 600 personas al día a realizar los trámites.