El día D empezó, para la ministra Ivonne Baki, con un espaldarazo televisivo a cargo de Carlos Vera. El conductor de ‘Contacto Directo’ la recibió con los brazos abiertos, la elogió, la felicitó y la trató con no disimulada familiaridad. Hubo risas, guiños, flores, bromas en inglés… Y poco periodismo.
Vera abrió con estas palabras: “Una página Web que analiza el fenómeno de Miss Universo decía que la estabilidad depende un poco del resultado del concurso, y que usted ha apuntalado al régimen: por motivar el interés del mundo, por promover al Ecuador y por –sin que sea la intención– distraer la atención y bajar las tensiones”.
‘Global Beauties’ es, de lo que he podido encontrar, la única página Web que relaciona a Miss Universo con la estabilidad del país, en un párrafo que fue noticia la noche del lunes. Ahí –y en todo lado– de la ministra Baki no se dice nada. Quisiera saber de dónde sacó Vera todo eso de que ella ha apuntalado al régimen, promovido al Ecuador y motivado al mundo. ¿Proyección de sus propios deseos?
Fue una entrevista huérfana de precisiones y llena de frases tópicas, expresadas con la precariedad verbal que caracteriza a Ivonne Baki. Ejemplo: “Yo creo que hay un evento tan importante, realmente, mundialmente, y especialmente aquí en el Ecuador, también”. Suficiente para que Vera concluyera, sin mediar análisis, que Miss Universo ha sido un proyecto exitoso para el país y que sus efectos futuros “serán todavía mucho más positivos”.
Semejante ligereza pone al televidente sobre aviso. Tras Miss Universo, en la agenda de Baki, está el TLC. Y Carlos Vera quiere que midamos ambas cosas con la misma vara. Después de todo, una y otra no son sino las dos pelotas difíciles que tiene que batear la ministra para hacer avanzar a su equipo. Eso dijo. Una metáfora deportiva para inaugurar un nuevo y elocuente símbolo político: el bate de béisbol.