Setenta y dos ecuatorianos llegaron al país la noche de este miércoles al aeropuerto internacional Mariscal Sucre de Quito, quienes fueron deportados desde España por haber cometido diferentes tipos de delitos o por estar de forma ilegal en ese país.
El jefe de Migración del aeropuerto de Quito, Gonzalo Sandoval, señaló que la mayoría de los compatriotas estaban acusados de varios delitos tales como acoso sexual, abusos en contra de la propiedad privada, entre otros infracciones cometidas en España.
"A nosotros se nos acusa de cosas que no hemos hecho, vamos a ese país a trabajar y somos tratados de lo peor, nos meten presos y somos maltratados", comentó José Coronel, uno de los ecuatorianos deportados.
Jennifer Salas, otra deportada, dijo que ella no ha cometido ningún delito, sino que vio a esta deportación como la forma de regresar al país, porque llevaba tres años en España y no conseguía trabajo.
La Policía investigará a los deportados y quienes tengan antecedentes penales deberán responder a la justicia o en caso contrario serán puestos en libertad, señaló el Jefe de Migración.