Tanques, helicópteros y aviones de guerra estadounidenses atacaron ayer a combatientes leales al clérigo radical chiita Moqtada Al Sadr en esta ciudad santa islámica, destruyendo en parte una mezquita que los insurgentes usaban como base.
Al-Sadr instó a sus seguidores a resistir el avance de las fuerzas norteamericanas y comparó su lucha con la guerra de Vietnam.
Las fuerzas estadounidenses dieron muerte a 25 militantes del ejército del Mehdi, las milicias de Al Sadr y seis soldados de la coalición resultaron heridos, dijo en Bagdad el brigadier general norteamericano Mark Kimmitt.
La mitad de la mezquita de Mujaiyam fue destruida y siete hoteles fueron incendiados debido al cañoneo de los tanques y el bombardeo de la aviación. Además, fueron destruidos casi todos los comercios en el mercado de Tal Al Zeinabiya, al igual que tres ambulancias y dos vehículos militares.
Al Sadr dijo en Nayaf que está preparado para cualquier escalada estadounidense. “Recordemos Vietnam. Somos un pueblo iraquí que tiene fe en Dios, su profeta y su familia. Los medios de que disponemos para alcanzar la victoria son muchos más que los que tenía Vietnam. Y, Dios mediante, saldremos victoriosos”.
Además manifestó su deseo de morir como mártir luchando contra la coalición.
Anoche fuertes explosiones estremecieron el centro de esta ciudad sagrada de los chiitas, aparentemente por una incursión del ejército estadounidense.
Las fuerzas de ocupación han intentado presionar a Al Sadr, pero sin lanzar un ataque por temor a causar daños al santuario del imán Alí, un sitio sagrado, lo que provocaría reacciones violentas por parte de la comunidad chiita.