¿Teléfonos o PDA-asistente personal digital? El futuro está aquí: teléfonos móviles con organizadores personales.
Los smartphones, también conocidos como teléfonos inteligentes, son desde el año pasado una realidad en los países más adelantados en telefonía móvil. Estos aparatos están reemplazando los teléfonos celulares en países europeos como Japón, Corea y Estados Unidos, gracias a que combinan las funciones de un teléfono móvil con las de un computador de mano o funciones recreativas como música, fotografía y juegos.
El mercado de teléfonos inteligentes despegó el año pasado, con ventas de más de 9 millones de unidades en el mundo y un crecimiento de 182 por ciento con respecto al 2002. Según la consultora IDC, las ventas crecerán 86% anual hasta el 2007. Estas cifras de crecimiento espectaculares sólo indican que en el 2002 estos teléfonos prácticamente no existían. Los 9 millones de unidades vendidas equivalen a menos del 2 por ciento del total de teléfonos móviles, y por su precio y características, parecen destinados, al menos por unos años, a los mercados más desarrollados. Sin embargo, para la industria está claro el potencial del negocio, y por ello tanto fabricantes de computadoras de mano como los de teléfonos celulares ven en el smartphone el nuevo foco de la industria.
Hoy, además de las funciones originales de calendario, agenda, toma de notas y listas de tareas, y de las que se fueron añadiendo, como descarga de todo tipo de aplicaciones de Internet y acceso a bases de datos de empresas, las computadoras de mano se pueden conectar a Internet de manera inalámbrica (por medio de las tecnologías Bluetooth y Wi-Fi), pueden tomar fotografías de buena calidad y próximamente vídeos, pueden grabar y reproducir sonidos, conectarse a GPS (sistemas de posicionamiento global, por satélite), y mucho más.
Las dos plataformas o sistemas operativos rivales en este mercado son Palm OS y Microsoft Pocket PC. El Palm OS, nacido con el Pilot de US Robotics y desarrollado hasta hace poco por el mismo fabricante de los Palms, tiene alrededor del 70 por ciento del mercado, mientras que el Pocket PC, producto de la evolución de Windows CE, cuenta con cerca del 25 por ciento. Otros sistemas operativos, como Symbian y Linux, son marginales.
Una idea inteligente
Añadir funcionalidades de cómputo a un teléfono móvil no es una idea nueva: Casi desde sus comienzos, desde las famosas panelas, esos pesados teléfonos celulares de mediados de los 80, estos teléfonos empezaban a incluir servicios adicionales a los de transmitir la voz, como la agenda de teléfonos y algunos juegos sencillos. Poco a poco, estos teléfonos se fueron haciendo más pequeños y a la vez más versátiles, con funciones de calendario, agenda, calculadora y juegos, entre otras.
Cuando esta idea original evolucionó y llevó a los fabricantes de teléfonos a buscar funcionalidades similares a las de las computadoras de mano, incluso conexión con el computador personal, surgió el concepto de la convergencia entre telefonía y cómputo móviles. Surgieron entonces aparatos grandes y pesados otra vez, con una duración de batería mínima, pantallas que seguían siendo pequeñas para las funciones de cómputo y, adicionalmente, muy costosos. Por todo ello, el mercado de estos teléfonos con funciones de computador estuvo estancado por un buen tiempo, hasta que los fabricantes lograron superar casi todos los obstáculos, y hoy pueden ofrecer teléfonos pequeños, livianos, con pantallas de buen tamaño y alta calidad, y hasta con cámara fotográfica incorporada.
El precio sigue siendo muy alto, si se compara con el de los teléfonos celulares normales, e incluso es superior al de las computadoras de mano. Pero para el usuario que necesita las dos funcionalidades, el smartphonepuede se una opción más económica que la de los dos equipos por separado.
¿Inteligentes o sólo sofisticados?
El año pasado se vendieron casi ocho millones de smartphones con Symbian, comparados con menos de 500.000 basados en el sistema operativo de Microsoft, y menos de 400.000 con Palm OS. Pero la fortaleza de Microsoft en mercadeo mundial y su posibilidad de integrar estos teléfonos a sus aplicaciones empresariales para transmitir correo electrónico o acceder a información corporativa, puede representar una amenaza para este sistema operativo. De igual forma, la posibilidad de que la superioridad del Palm OS en el campo de las computadoras de mano se traslade a la telefonía móvil no es un imposible.
La competencia apenas comienza, y no sólo se centra en las características y el precio de los teléfonos, sino también en el campo de las alianzas entre los desarrolladores de los sistemas operativos, los fabricantes de los teléfonos y los poderosos operadores de telefonía móvil, que son los que tienen la última palabra a la hora de vender y activar los equipos. El fabricante finlandés Nokia vendió 5,4 millones de smartphones en el mundo el año pasado, más del doble que en el 2002. Motorola, su principal rival, vendió cerca de 800.000 unidades, mientras que PalmOne, recién llegado a este mercado, vendió 270.000. Entrando a las predicciones, David Nagel, presidente de PalmSource, señala que "al final de la década, la mayoría de los teléfonos será lo que hoy llamamos como smartphones".
Palm OS, el sistema operativo de la empresa de Nagel, es un enano en este campo frente a Symbian, el sistema desarrollado en conjunto por Nokia, Motorola, Samsung y otros fabricantes de teléfonos móviles. Sin embargo, el presidente de PalmOne, Pepe Bradley, no lo ve así. Para el directivo, los teléfonos móviles sofisticados, como los que produce Nokia, no son realmente teléfonos inteligentes, pues están hechos básicamente para llamadas de voz, todavía tienen pantallas pequeñas y la oferta de software es limitada.
Fuente: http://enter.terra.com.