La disponibilidad de maíz amarillo duro este año se presenta tan regular para los fabricantes de alimentos para animales que proyectan importar un volumen superior al del año pasado que fue de 368.000 toneladas.
El gremio que los agrupa, Afaba, supone que el rendimiento de los cultivos bajará del 25 al 30%, en un área total sembrada de 102.000 hectáreas que entró a cosecharse estos días y terminará a fines de julio.
Con el crecimiento de la avicultura el año anterior en cerca del 30%, la demanda de balanceados tuvo un repunte mayor a este rubro, por la recuperación del sector camaronero y la inserción del cultivo de la tilapia en los despachos externos no tradicionales. Apenas 240 mil TM será la producción nacional y las fábricas requieren aproximadamente 60 mil TM mensuales, por lo que “tendremos que comprar 300 mil TM, avisó el presidente de Afaba, César Muñoz.
EL UNIVERSO confrontó estas cifras con la semilla certificada vendida para este ciclo (ver cuadro) y coincidirían si no existiera el alto porcentaje de la oferta nacional que procede de miles de pequeños maiceros que reciclan su semilla de la cosecha anterior. El manejo oficial de las autorizaciones previas de importación de maíz –supimos por una fuente del Ministerio de Agricultura– garantiza que no hay ni habrá embarques del grano que desestabilicen la actual comercialización interna del cereal y el despacho a Colombia.