Decenas de veteranos de guerra y familiares de los soldados estadounidenses destinados en Iraq manifestaron ayer ante la Casa Blanca para pedir el final del conflicto y el regreso a casa de sus seres queridos.
La manifestación fue convocada por los grupos Military Families Speak Out (Las familias de los militares hablan) y United for Peace and Justice (Unidos por la Paz y la Justicia).
Ante la residencia presidencial, los manifestantes depositaron claveles color blanco, rosa y amarillo en recuerdo de los soldados caídos en la guerra en Iraq, que superan los 670.
Portaban banderas estadounidenses y fotografías de sus familiares caídos en combate.
Asimismo depositaron pétalos de rosas en homenaje a los miles de iraquíes muertos desde el comienzo del conflicto, hace trece meses.
Uno de los manifestantes, el infante de Marina Michael Hoffman, quien estuvo destinado durante dos meses en Iraq, afirmó que ese país se ha sumido en el caos y “no estamos construyendo un mundo mejor para los iraquíes”.