Ciento cincuenta y dos personas seguían hasta la tarde de ayer retenidas en la Cárcel de Mujeres de El Inca (norte de la capital) y Centro de Rehabilitación de Varones Nº 1 (ex penal García Moreno, en el Centro Histórico), como medida de presión para que se cumplan sus pedidos.
En la Cárcel de Mujeres, dos periodistas y cuatro camarógrafos fueron sumados a las 140 personas que desde el pasado domingo permanecen allí, una vez que se liberó a 21 menores de edad.
El director del Centro, Víctor Hugo Silva, acusó de negligencia a los comunicadores porque no tomaron precauciones al ingreso. Los periodistas pertenecen a Teleamazonas, TC y Canal 3-TV Cable.
Las presas exigen la aprobación del nuevo Código de Ejecución de Penas, la derogatoria de la detención en firme y el otorgamiento de un año de gracia por hacinamiento en las cárceles.
En el ex penal García Moreno, los presos mantenían como rehenes a cinco guías y a una funcionaria de la entidad.
Según la Cruz Roja, unas siete personas, entre ellas dos policías, sufrieron heridas durante las protestas en el ex penal. En una pelea entre internos quedaron cinco heridos.
Mientras tanto, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Hugo Quintana, ratificó que la Función Judicial (FJ) no administrará las cárceles, aunque los trabajadores de esos centros defienden la iniciativa como una opción para la estabilidad del sistema.