La comunidad indígena del barrio Paushiyacu, en Tena, secuestró dos tractores de la empresa Hidalgo & Hidalgo, contratista que se encarga de la construcción de la avenida perimetral de la ciudad, debido a que invadieron el cementerio público y removieron los cadáveres allí enterrados.
El líder indígena, Estanislao Shiguango, manifestó que han intentado en varias ocasiones dialogar con el alcalde, Héctor Sinchiguano, para que trasladen a otro lugar los cadáveres que se encuentran en el cementerio de su comunidad, pero el alcalde no ha cumplido con su ofrecimiento de construir un nuevo camposanto.
Dicha situación enardeció a los habitantes de esta comuna, por lo que obligaron a los tractoristas a entregar las llaves de sus máquinas para luego desocupar los tanques de combustible y botar sobre los tractores una gran cantidad de árboles, con la finalidad de impedir el tránsito.
Sinchiguano reconoció el atropello cometido por los tractoristas y ofreció dialogar con los dirigentes para que permitan continuar con los trabajos de la carretera.