Mi esposa tiene asignado un número de teléfono cuyas facturas mensuales por servicio oscilaban hasta $ 25, pero qué sorpresa, desde hace tres meses el consumo asciende hasta $ 46 por mes.
Al recibir la factura por el servicio el 21 de noviembre del 2003 al 20 de diciembre de ese mismo año, le sugerí a mi esposa que no cancelemos a su debido tiempo la factura en mención que se vencía el 20 de enero del 2004.
Como consecuencia de aquello Pacifictel nos suspendió el servicio telefónico el 21 de enero del 2004 hasta la presente fecha.
¡Sin embargo, el lunes 8 de marzo recibimos factura por servicio desde el 21 de enero al 20 de febrero del 2004 por el valor de $ 21,31, cuando la línea la tenemos cortada!
Reclamamos en la oficina de Pacifictel Central Guasmo, donde una empleada nos respondió que el valor facturado lo debemos “pagar y punto”.
Mi esposa le dijo que denunciaría el caso a la Defensoría del Pueblo, pero dicha empleada le contestó: “Reclame donde ganas tenga”.
Al oír esas respuestas otras usuarias que estaban reclamando casos similares comentaron que hay ciertas empleadas intratables con el público.
¿A cuánto ascenderán por año esas sobrefacturaciones que deben pagar los usuarios o servirán para compensar la telefonía clandestina que ellos conocen?
CPA. Raúl Franco Espinoza
Guayaquil