Los aludes originados por las fuertes lluvias rompieron las tuberías que llevan petróleo.
Un tramo del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (Sote) y del poliducto Shushufindi - Quito se rompieron ayer en el sector El Laurel, a dos horas y media de Quito, provocando el derrame de 20.000 barriles de crudo.
Aún no se contabiliza el número de barriles de gasolina base que se transportaban en el poliducto al momento de la ruptura.
Las tuberías que cruzan el río Papallacta explotaron a las 02h00 de ayer tras soportar un deslave que arrastró piedras del tamaño, de una casa, y lodo pesado. Este río desemboca en el Coca, que a su vez es afluente del Napo.
Marina Caguatijo, habitante de la zona, comentó que desde las 07h00 del lunes hasta las 07h00 de ayer no dejaba de llover.
Tras estallar el oleoducto y poliducto, el petróleo y la gasolina, que en ese momento fluían por los tubos, se esparcieron en las paredes de la montaña rocosa, cuyas vegetación cambió su color natural por el negro.
Las aguas correntosas del río Papallacta no impidieron ver manchas de petróleo que todavía flotaban en el agua; una corriente que tuvo la fuerza suficiente para arrastrar de su ruta a la tubería de 60 centímetros de diámetro.
Hasta las 14h00 de ayer el trabajo de limpieza en esa zona, no empezó; pero una cuadrilla (11 personas) del Comando Ductos y Refinerías del Cuerpo de Ingenieros de Ejército, abrió camino para que los técnicos de Petroecuador lleguen con mayor facilidad a la zona.
El tramo del oleoducto y poliducto que cruzan el río Papallacta fue el más afectado. Las lluvias provocaron tres deslaves que arrasaron con el asfalto y los puentes de la vía Quito-Tena. La distancia entre un daño y otro fue de un kilómetro y medio.
Los trabajos de recuperación de la vía y del oleoducto y poliducto, demandarán al menos 30 días, según las autoridades. El Oleoducto para Crudos Pesados (OCP), que atraviesa paralelo al Sote no sufrió daño alguno.