Hay 2,71 millones de usuarios de energía en Ecuador. El 87,34% corresponde al sector residencial.
Después de la fallida contratación de una empresa que administre a 13 de las 20 empresas de distribución eléctrica, las alternativas para iniciar un nuevo proceso se analizan.
Fernando Lecaros, consultor del Banco Mundial, planteó el viernes pasado algunas posibilidades que las autoridades del sector eléctrico empezaron a analizar.
La primera es la posibilidad de que las distribuidoras mal administradas pasen a manos de aquellas que son eficientes. La segunda es la ejecución de un proyecto piloto de privatización (una empresa), que incluya venta de acciones. Para ello, deberán conseguir consenso gubernamental, provincial y municipal.
Una tercera, es la movilización de recursos hacia el área hidroeléctrica (producción de luz con agua), algo que se conseguirá con la creación de un fondo que garantice los préstamos que el sector eléctrico requerirá en el futuro de los organismos internacionales.
Mauricio Pozo, ministro de Economía, propuso hace dos semanas contratar a una banca de inversión (por ejemplo: J.P. Morgan o Salomón Smith Barney). Rubén Barreno, presidente del directorio del Consejo Nacional de Electricidad (Conelec), desestimó la alternativa y consideró que el Comité Eléctrico será el que determine cuál es la mejor opción para sanear el sector.
Walter Spurrier, director de Análisis Semanal, consideró que cualquier otro proceso que se inicie deberá ser bajo nuevas condiciones. Agregó que cualquier esquema tendrá que lograr que el subsidio que el Estado da a los consumidores, llegue a aquellos sectores que realmente lo necesitan.
Según datos del Consejo Nacional de Electricidad (Conelec) de los 2,71 millones de usuarios de energía eléctrica, el 87,34% corresponde al sector residencial; el 9,98% a los sectores comerciales, el 1,27% al industrial.
Otro 0,01% es alumbrado público; y el 1,39% son otros consumidores. Leonardo Durán, miembro del directorio de la Corporación Ecuatoriana del Sector Eléctrico (Cesel) aseguró que cualquier intento de mejorar la administración debe partir de una claridad en los objetivos; y el Gobierno no tiene claro qué hacer con las distribuidoras, “solo sabe qué no hacer; que es no privatizar”.
En el caso de la administración temporal para compañías –que fracasó el viernes– dijo que las trece empresas solo representan el 40% del consumo del país, cuando debería solucionarse al menos el 80%.
La distribuidora que más dificultades enfrenta es la Corporación eléctrica (ex Emelec), según datos del Banco Mundial, de los 656 millones de dólares que las empresas de distribución debían a las generadoras hasta septiembre del 2003, más del 50% corresponde a esa compañía.
El valor no incluye intereses acumulados. Sin embargo, las empresas no pueden dejar de vender energía a la Corporación porque los perjudicados serán los consumidores de la región Costa, principalmente Guayaquil, donde están los usuarios más grandes.