El fiscal brasileño Carlos Henrique Abrao señaló que la filial brasileña de Parmalat era usada para el lavado de dinero, en una entrevista publicada este viernes por el diario italiano La Repubblica.
No tenemos duda algunal que la estructura de Parmalat Brasil era utilizada para operaciones de lavado de dinero, expresó.
El juez de la sección civil del tribunal de Sao Paulo debe viajar a Italia para entrevistarse con sus colegas de Milán y Parma que tienen a su cargo la investigación del caso Parmalat, señaló el periódico.
Una parte de capitales llegó a Brasil y después lo volvieron a poner a disposición de los accionistas italianos, aseguró el fiscal.
Contó que el ministro de la Justicia de mi país me informó que había sido identificada una cuenta en Parma utilizada para numerosas operaciones de este tipo.
A la pregunta de si el dinero que volvía de Brasil terminaba en los bolsillos de la familia Tanzi, propietaria de Parmalat, respondió que es una de las preguntas a las cuales espero encontrar respuesta viniendo a Italia.
Calisto Tanzi, fundador de la multinacional de productos lácteos, Parmalat, está en la cárcel desde diciembre pasado, acusado de fraude.
Hasta el momento se ha encarcelado a una veintena de personas, aunque algunas han recibido arrestos domiciliarios.
Parmalat Brasil tiene nueve fábricas, compra 1.000 millones de litros de leche al año a unos 10.000 criadores, emplea a 6.000 trabajadores y sus ventas suman 600 millones de dólares anuales.
Es la segunda firma del ramo en el mercado brasileño después de otra transnacional, la suiza Nestlé.
En los años 90, Parmalat se instaló en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Nicaragua, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.
Parmalat se hizo muy popular en América Latina con centenares de productos de consumo masivo: leche, galletas, yogures y jugos.
En esta estrategia, patrocinó clubes de fútbol, como Palmeiras en Brasil, Boca Juniors en Argentina, Peñarol en Uruguay o Italchacao en Venezuela.
Parmalat fue declarada en bancarrota en Italia, tras haber ocultado durante 15 años, mediante fraudes contables, 12.700 millones de dólares, según acusaciones de fiscales italianos.