¿Será cierto que se puede ser feliz cuando no hay problemas o las dificultades han desaparecido? Sabes, no lo creo, porque una persona inteligente es aquella que puede ser feliz sin necesidad de que sus problemas hayan desaparecido por completo.
Entonces...¿Por qué elegimos el ser tristes o decir que todo nos aburre?
No es algo que la sociedad nos impone ya que la formamos nosotros; por ello, debemos manejar nuestros sentimientos para que así los pensamientos se reflejen en acciones y a la vez estas puedan hacernos sentir que la alegría forma parte de cada uno de nuestros poros.
A veces es bueno hacer que el corazón piense y realmente no es difícil, solo hay que lograr que el corazón y el cerebro piensen y sientan, para que de ahí surja una armonía correcta. Recuerda que entre más feliz te haces a ti, más inteligente eres, ¿Te das cuenta que tú decides cuán inteligente puedes ser?
Paola Paredes
24 años, Estudiante de Economía de la Espol.
¿Qué es la vida?
La vida es un vaivén de problemas que nos ayudan a desarrollar capacidades y a ser más fuertes ante las dificultades que se tengan que superar en el camino. La vida es enfrentarse al mundo y decir aquí estoy presente para darte la batalla.
La vida es un desafío constante para medir en qué escala está tu fortaleza y saber medir tus fuerzas para continuar en el cotidiano trajinar. La vida nos pone metas, para hacernos ver que con perseverancia y muchas ganas podemos llegar a cumplir nuestros objetivos, aunque tengamos que escalar muchos peldaños y el camino sea difícil de andar.
La vida es un regalo de Dios, por ello, anímate a vivirla cada día con más intensidad y no dejes que ella se encargue de ti, encárgate tú de la vida para que en el futuro no te dé sorpresas desagradables y aprovéchala al máximo.
Terina Franco
18 años. Estudiante de la Universidad Técnica Estatal de Quevedo.
Deseo de ser importante
¿Qué es lo que queremos? No muchas cosas, pero las pocas que deseamos son anheladas con una insistencia que no admite negativas bajo ningún parámetro. Casi todos nosotros normalmente queremos: Salud y la conservación de la vida, alimento, sueño, dinero y las cosas que se compran con este. Además, no debemos olvidar la vida en el más allá, la satisfacción sexual, el bienestar de los hijos y el sentido de propia importancia, porque el deseo de sentirse importante es una de las principales diferencias que distinguen a los hombres de los animales.
Alimentamos los cuerpos de nuestros hijos, amigos y empleados; pero raras veces alimentamos nuestra propia estima, sin darles jamás una muestra calurosa de esa apreciación que anhelan casi tanto como el alimento diario para vivir. No hablo de “cosas viejas, como “elogios” ni “adulación”, hablo de apreciación.
Gary Ronquillo
19 años, estudiante Universidad Laica.