Cuando se cumplen hoy tres años del naufragio del buque tanque Jéssica, en la Bahía del Naufragio, en la isla San Cristóbal, el Parque Nacional Galápagos (PNG) está a la espera de que los tribunales de Justicia de Inglaterra hagan cumplir la decisión de los jueces ecuatorianos que fallaron contra la compañía Terranova (aseguradora del B/T Jéssica), disponiendo el pago de diez millones de dólares, por daños y perjuicios al ecosistema insular.
Terranova tiene su domicilio legal en Londres, por lo que el PNG está litigando ante los tribunales ingleses para hacer cumplir la decisión tomada por la justicia ecuatoriana el 1 de octubre del 2002.
En el caso de ganar este juicio será la primera vez que un país latinoamericano sea indemnizado por daños ocasionados por derrames de combustibles.
El Jéssica causó uno de los mayores impactos ecológicos en Galápagos al derramar 160.000 galones de diésel y 80.000 galones de búnker (IFO).
El primer daño fue la muerte de aves y mamíferos marinos; meses después se produjo la mortandad de más del 60% de las iguanas marinas en la Punta El Miedo, en la isla Santa Fe. Las secuelas a largo plazo todavía están por verse.