El debilitamiento del dólar frente al yen, por causas como la guerra en Iraq y la aparición del mal de las vacas locas en EE.UU., ensombrece el panorama positivo que presentan la mayor parte de las previsiones económicas en Japón para la primera parte del 2004, según un estudio oficial.
Debido a que el año fiscal japonés se cierra el 31 de marzo, los tres meses siguientes representan una recta final en la que, al menos entre las grandes multinacionales, predominan las predicciones optimistas.