Durante el 2004 el proyecto se reforzará con la ayuda de varias entidades privadas y públicas.
La campaña por la puntualidad Cumplir a Tiempo, que se inició el pasado 1 de octubre respaldada por la Corporación Participación Ciudadana (CPC), culmina hoy su primera etapa.
La subdirectora nacional de la CPC, Anunziatta Valdez, explicó que durante el 2004 tres aspectos serán incluidos dentro del proyecto para robustecerlo:
Educación, producción y oferta de servicios, y difusión publicitaria.
En el ámbito educativo, anunció que la CPC firmó un convenio con el Ministerio de Educación y Cultura para que en todas las escuelas y colegios se estudie a la puntualidad como un valor.
“Se realizarán concursos y programas lúdicos para que los educandos aprendan los valores anexos a la puntualidad: respeto a las otras personas, orden y disciplina”, manifestó.
Para la difusión publicitaria, la Asociación Ecuatoriana de Agencias de Publicidad (AEAP) se comprometió a desarrollar el proyecto que gane el concurso Cóndor de Oro estudiantil, que tiene como eje temático a la puntualidad.
En este concurso, desarrollado a mediados de diciembre, quedaron empatados en el primer lugar el Instituto Superior de Arte y Comunicación (ITSU), de Guayaquil, y el Instituto Metropolitano de Diseño, de Quito.
Francisco Solá, presidente de la AEAP, aseguró que a más de producir la campaña, la entidad que él representa va a realizar los contactos y acercamientos necesarios para que se difunda efectivamente. “Dialogaremos con la Asociación Ecuatoriana de Radiodifusión, con la Asociación de Canales de Televisión y con los medios de prensa escrita para que entre todos aportemos a la ejecución de esta campaña que esperamos mantener durante todo el 2004”, agregó.
Para analizar la oferta de servicios, la CPC, junto con la Cámara de Comercio, entregará un Certificado de Calidad en puntualidad a las empresas que atiendan oportunamente los reclamos y peticiones de sus usuarios.
“Vamos a establecer unas normas que serán aplicadas por las empresas que se adhieran a esta iniciativa. Los estudiantes de publicidad de la Universidad Católica serán los fedatarios que vigilen el desarrollo de este proceso”, indicó Valdez.
Para el sociólogo Rubén Aroca es importante que la campaña no solo apele a que las personas sean puntuales, sino que se oriente además en el sentido de que todos pueden exigir que su vecino, su jefe, su proveedor de internet, el Congreso Nacional y el Presidente de la República sean puntuales.
“Hay que situar el discurso de forma horizontal para construir ciudadanía, no de una manera paternalista. No es lo mismo que una entidad nos diga que debemos ser puntuales, a que nos recuerde que podemos exigir, que tenemos derecho a que los otros respeten nuestro tiempo”, añadió.
Aroca afirmó que si bien la campaña ha tenido ciertos efectos positivos, el eje temático debe cambiarse para lograr resultados a largo plazo.
“Uno de los sectores más impuntuales es el público. Hacer que las personas pierdan varios meses en un trámite o que el Congreso se tome más tiempo del programado en analizar una resolución pasa de lo impuntual a lo negligente y corrupto. La mayor muestra de respeto debe venir del Estado y de las empresas privadas”, manifestó.
El sociólogo puntualizó además que uno de los grandes males que empeoran la impuntualidad es la resignación. “Todo incumplimiento merece una explicación.
Las personas deben exigir saber y entender por qué se dan los retrasos”, recalcó Aroca.
EXCUSAS
Un sinnúmero de pretextos se usan para justificar los atrasos:
Me quedé dormido.
La buseta se quedó “tubo bajo”.
El reloj se atrasó.
Mi esposa se demoró en preparar el desayuno.
Estoy enfermo y fui donde el doctor.
Mi abuelo falleció.
Estoy con dolor estomacal.
No me llevó la buseta.
Me equivoqué de ruta.
Llevé a mi hija al colegio.
Fuente: Sondeo informal