Miembros de las comunidades de Canelos y Pacayacu y el ministro de Energía, Carlos Arboleda, intentaron ayer un nuevo acercamiento para solucionar las diferencias existentes entre la empresa petrolera canadiense CGC y esos habitantes.
El problema que se concentra en el bloque 23 (donde opera CGC) surgió cuando las comunidades de la zona impidieron desde hace dos años que la compañía continuara con los trabajos de exploración, pues consideran que esa petrolera está dañando el ambiente. Esas diferencias que terminaron en enfrentamientos obligaron a que el Gobierno decretara, desde hace dos años, el estado de emergencia en la zona que aún se mantiene.