Los 64 educadores de Guayaquil y Quito, que hoy cumplen con el séptimo día de la huelga de hambre, anunciaron esta mañana que el próximo 24 y 25 de diciembre harán un ayuno masivo en el que participarán los padres de familias y los hijos de los maestros para buscar una pronta solución al problema de sus salarios.
Nicolás Orellana, vocero de la Unión Nacional de Educadores (UNE) manifestó desde los bajos de la Casa de la Cultura, núcleo del Guayas, que "el 24 y 25 realizarán una ayuno masivo que incluirá la presencia de sus hijos y padres".
En estos momentos, 28 educadores continúan con la medida, ya que el domingo en la madrugada cuatro maestros abandonaron la huelga por problemas de salud.
"No se puede decir que en junio se firmó este convenio con el presidente Gutiérrez bajo presión. Nosotros queremos que se cumpla la resolución 165 del Consejo Nacional de Remuneraciones (Conarem) que incrementa la equiparación de los sueldos a partir de octubre con 10 dólares y enero del 2004 con 10 dólares más", explicó Orellana.
Mientras en Quito, en los bajos del Consejo Provincial de Pichincha esta mañana el estudiante Jefferson Morales, de 16 años, debió abandonar la huelga de hambre porque se le diagnosticó sangrado digestivo. En este lugar son 36 maestros los que realizan la huelga de hambre.
Este lunes, el ministro de Educación, Roberto Passaillaigue, se encuentra reunido en Quito con los dirigentes de la UNE para llegar a una solución inmediata antes de Navidad.