La ingesta de diablillos, fabricados con fósforo blanco, provoca una insuficiencia hepática al principio y luego, una insuficiencia ‘multiorgánica’ en el cuerpo, precisó el doctor Jorge Córdova del Departamento Médico Legal de la Policía Judicial del Guayas.
Explicó el forense que la intoxicación por fósforo blanco produce la destrucción del tejido natural del estómago, necrosis y coma hepático, que provocan la muerte. Si en el lapso de media hora, después de la ingestión, se le hace un lavado gástrico, el paciente puede salvarse.
Dos víctimas
El jueves pasado, Xiomara Daniela Erazo Tierras de 13 años, murió en la sala de Terapia Intensiva del hospital Roberto Gilbert Elizalde, por haber ingerido cinco pastillas de diablillos. Córdova, quien realizó la autopsia, dijo que uno o dos diablillos son suficientes para para provocar la muerte.
El padre de la menor, Sofar Erazo, dijo que Xiomara consiguió los diablillos en la escuela y exigió a las autoridades restricciones para la venta de estos juegos pirotécnicos, que son utilizados por los pequeños. “El peligro está en las calles”, acotó el progenitor.
Rosa Balón, abuela de Xiomara Erazo, dijo que la chica no tenía por qué suicidarse, “era una niña muy querida por sus padres”, relató.
Otra adolescente que también ingirió diablillos, falleció ese día. Hilda Paredes Guailla, decidió suicidarse. Según su madre, Hilda Guailla, sentía depresión por la separación de sus padres. La psicóloga clínica Irene Glas afirmó que los niños y adolescentes no están exentos de problemas emocionales. “En la pubertad nacen cuestionamientos que replantean su identidad y a veces no pueden mostrar su sufrimiento. Los problemas familiares actúan como detonantes”. Por eso, explicó, los menores intentan desaparecer el sufrimiento que no pueden expresar ni asimilar con un acto planeado, como suicidarse.