Gary Ridgway, el asesino en serie más prolífico en la historia de Estados Unidos, fue sentenciado a cadena perpetua este jueves por la muerte de 48 mujeres.
El juez Richard Jones, que presidió el juicio llevado a cabo en la ciudad de Seattle (Washington, noroeste), emitió la condena sin posibilidad de que el asesino salga en libertad condicional por alguno de los crímenes.