Domingo 14 de diciembre del 2003 Cultura

Ramiro Diez un economista amante de la naturaleza

REDACTORA | María Mercedes Murrieta

El locutor reside en la Capital donde conduce un programa radial que se emite para Quito y Guayaquil.

A sus 53 años, Ramiro Diez Velásquez asegura que de lo único que se arrepiente es de no haberle propuesto matrimonio a su esposa el día que la conoció. El 17 de diciembre de 1992, cuando locutaba en un programa de la emisora quiteña Visión, primera radio en la que laboró, recibió una llamada telefónica de una oyente que le solicitó que le recordara a sus radioescuchas que Jesucristo no nació en un centro comercial sino en un pesebre.

Las palabras de Mercedes, seguidora de su espacio radial, impactaron a Diez. “Recuerdo que me asombré mucho y le contesté: Venga y dígalo usted personalmente, expresa contento y satisfecho el locutor. Así fue, ella aceptó el reto y lo visitó. “Cuando la vi sentí que existía el amor a primera vista. Al mes de haber entablado una relación romántica, nos casamos”, expresa.

Ahora la pareja tiene once años de matrimonio y una hija llamada Reina Victoria, de 10. Luego de trabajar en radio Visión  tuvo una propuesta en Ecuavisa para conducir el programa ‘Usted Decide’.
“Pese a que el espacio duró poco, la gente aún recuerda mi participación en ese programa”, señala y agrega que nunca imaginó  que años más tarde incursionaría en la conducción de un informativo.

“No lo concebí y tampoco me agradó mucho esa experiencia”, comenta Diez al explicar que cuando fue presentador de El Noticiero de TC Televisión descubrió que aborrecía el hecho de seguir un libreto y no poder opinar nada al respecto. En la actualidad, Diez se desempeña como locutor del programa ‘Concierto Sentido’ de radio Concierto, lugar donde labora hace cinco años.

Economista y ecologista
Diez, además de locutor, es economista, sin embargo, jamás ha ejercido su profesión. Señala que mantiene distancia con los economistas, pero no con la economía pues la cataloga como una ciencia fascinante.

“Pensé que los economistas podíamos cambiar el mundo pero no es así. Quienes ejerecen la profesión se han convertido en recaderos del Fondo Monetario Internacional. Cumplen la triste tarea de ser genocidas de sus propios pueblos”, estima.

Su preocupación por el ecosistema es muy grande. Afirma no comprender cómo el ser humano destruye el medio ambiente. “El automóvil, las fábricas, los seres humanos viven una locura en producir más y consumir más y con eso, están acabando con el planeta”, manifiesta.

Con los animales mantiene un nexo especial. Dice que los ama, los respeta y que detesta cualquier tipo de maltrato hacia esos seres vivos. “Me lastima ver las corridas de toros. Pienso que es una ceremonia, un rito macabro, brutal y sangriento, el cual espero que sea una plaga que algún día logre desaparecer de la humanidad”, sostiene.


NOTAS
NACIONALIDAD
No le gusta precisar el lugar donde nació, suele decir: “Soy un ecuatoriano que nació donde a Dios le dio la gana”, manifiesta.

FRUSTRACIÓN
El hecho de no saber interpretar un instrumento musical, ni tener la destreza para pintar es una de las situaciones que asegura ofuscarlo.

LIBROS
La pasión que siente Diez por los libros es infinita. Su preferencia se centra en los textos que tratan sobre la ciencia y la historia. “No entendería la vida mía sin los libros”, indica.

PINTURAS
Coleccionar cuadros sobre artistas reconocidos y clásicos como Rembrandt, Vang Gogh,  Miguelángel y Leonardo Da Vinci son una de las fascinaciones de este locutor.

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