Los problemas internos en Venezuela, la posible importación de arroz en Perú y la inexistencia de una sobreoferta de la gramínea en el mercado nacional, impedirá que Colombia se abastezca de sus proveedores regionales para los primeros meses del 2004 y deba levantar por un buen tiempo la drástica cláusula de salvaguardia, como dicen los rumores.
Según las estadísticas de la Federación Nacional de Industriales Arroceros, Induarroz, el vecino país cuenta a la fecha con un inventario de 362.978 TM de arroz en cáscara, lo que alcanza para casi dos meses de consumo. Por lo cual tendrá que programar importaciones muy pronto y comprar a terceros países por la situación descrita de sus socios andinos, tradicionales abastecedores.
El valor actual de la gramínea en Ecuador ($ 19-$ 20 pilado), sin excedentes –que sí hubo en los dos años pasados–, y las siembras anticipadas vistas en las zonas bajo riego, dan a entender que habría una oferta exportable solo a partir de abril, dependiendo del comportamiento del invierno en la Costa.
En carta enviada al Ministro de Agricultura, el presidente de la Asociación Riosense de soyeros y arroceros, Pedro López, solicitó su intervención inmediata para que se permita a los gremios en esta campaña invernal la importación de semillas específicas para el mercado colombiano (caso Fedearroz 50) ante la constante queja de la calidad molinera y culinaria de nuestras variedades y siendo la única alternativa para continuar vendíendoles excedentes a precios que no superarán los $15/qq.