En 1953, a los 30 años, la escritora sudafricana, Premio Nobel de Literatura, publicó su primera novela, titulada The Lying Days. Esto ocurrió un año después de que se divorció de su primer marido.
Como primera y hasta la fecha la única mujer de África que ha sido distinguida con el Premio Nobel de Literatura, la sudafricana Nadine Gordimer ya es una leyenda literaria. Está tan solicitada en el extranjero que cuando el pasado jueves 20 de noviembre cumplió 80 años estuvo lejos de casa.
Fue una de las figuras centrales del Congreso Mundial de Escritores en la capital mexicana, que concluyó el pasado viernes. Allí hizo una oda al libro, en momentos en que la palabra impresa está siendo retada por el medio electrónico.
Antes de llegar a México, Gordimer fue oradora en la gala para recaudar fondos para la lucha contra el sida en Berlín y acudió a Munich a recoger el premio literario Corine de manos del primer ministro de Baviera, Edmund Stoiber.
El político alemán la definió como “una de las grandes voces literarias de nuestro tiempo”. Como maestra en su oficio –continuó– ha sabido aunar con armonía los temas políticos y las aspiraciones literarias con la estética idiomática. Pero ella, que tiene un marcado sentido de la justicia, nunca se ha considerado una escritora política aun cuando la política ha ocupado un lugar destacado en su vida.
La época del apartheid (segregación racial) ha sido la que ha marcado sus novelas, pero también su vida. Las obras de esta mujer de apariencia grácil, pero de gran valor han sido traducidas a más de 20 idiomas y distinguidas con numerosos premios. En 1974 ganó con The Conversationist, el premio Bookers, galardón literario británico que su compatriota y actual Premio Nobel de Literatura John M. Coetzee recibió en dos ocasiones.
La fase más creativa de Gordimer fue durante el apartheid. Con un lenguaje sobrio que marca una sensación de distancia, la autora convirtió en protagonistas a las víctimas negras y blancas de la política de segregación racial que practicaron los mandatarios del país. A menudo se manifestó a favor del Congreso Nacional Africano y casi todos sus libros acabaron engrosando la lista de obras prohibidas.
Nacida en Springs, cerca de Johanesburgo, Gordimer comenzó a escribir de niña. En 1953, a los 30 años, publicó su primera novela, The Lying Days, un año después del divorcio de su primer marido. Hija de un inmigrante judío, un relojero de Lituania, y de madre inglesa, la autora ya abordó entonces la segregación racial.
Tras el cambio político, la embajadora especial de Naciones Unidas advirtió: “La lucha no ha terminado. La reconstrucción es una parte importante todavía pendiente”. Su novela El arma de la casa (1998) está ambientada en la época posterior al apartheid.
Para ella es un gran motivo de satisfacción ver que hoy los niños blancos y negros acuden juntos al colegio. “El hecho de que yo haya vivido para ver el fin del apartheid y el inicio de la reconstrucción de una nueva Sudáfrica es para mí un motivo de alegría infinita”, aseguró en cierta ocasión la escritora que no se manifiesta religiosa, aunque confiesa que siente cierta inclinación hacia el pensamiento budista. La muerte de su segundo marido, el coleccionista y mecenas Reinhold Cassier, que recaló en Sudáfrica huyendo del régimen nazi en Alemania, la afectó mucho: “Era el primero que leía mis novelas”, dijo.
Ganadoras del Nobel de Literatura
El Nobel de Literatura se otorga año tras año, desde 1901. En todo este tiempo solo 9 mujeres han obtenido el galardón.
1909. Selma Ottilia Lovisa Lagerlöf, Suecia.
1926. Grazia Deledda, Italia.
1928. Sigrid Undset, Noruega
1938. Pearl Buck (seudónimo de Pearl Walsh), EE.UU.
1945. Gabriela Mistral (seudónimo de Lucila Godoy), Chile.
1966. Nelly Sachs, Inglaterra.
1991. Nadine Gordimer, África del Sur.
1993. Toni Morrison (seudónimo de Chloe Anthony Wofford), Estados Unidos.
1996. Wislawa Szymborsk, Polonia.
La fase más creativa de Nadine Gordimer fue durante el apartheid (segregación).