Mil ochocientos turistas, en su mayoría de origen inglés, arribaron la madrugada de ayer a Manta en el crucero Oriana, una impresionante nave que llamó la atención por sus seis pisos y 263 metros de eslora (largo).
Ramón Andrade, coordinador de la empresa Cóndor Travel, llegó a Manta para facilitar el viaje por avión de dos grupos que volaron hacia Quito y Guayaquil, así como para preparar recorridos por la ciudad y Montecristi.
En buses de Reina del Camino, a las 11h00, los turistas fueron al astillero de la parroquia Tarqui, donde pudieron observar el trabajo que realizan los obreros para construir barcos de madera para la pesca artesanal.
En la Plaza Cívica, el comerciante Marco Castro atendió a alrededor de 50 ingleses que estaban interesados por adquirir recuerdos hechos de tagua.
“Estos buques son como una bendición, ya he vendido unos 40 dólares en solo cinco horas”, expresó.
Desde el aeropuerto Eloy Alfaro salió un avión para conducir a los turistas hacia Quito para visitar el centro histórico y los monumentos de la línea Equinoccial. Otro grupo tomó una nueva nave para viajar hasta las islas Galápagos, desde Guayaquil.
Andrade dijo que quienes se dirigen a las islas no se embarcarán en el Oriana, sino hasta la conexión que se realiza en el puerto de Callao, en Lima, el domingo próximo.
El viaje, que se inició en Londres el 14 de noviembre, cuesta 4.724 dólares por persona, y comprende los destinos turísticos de Barbados, Aruba, Cartagena, Panamá, Balboa, Manta, Lima, San Martín y Santiago de Chile.
El crucero Oriana es propiedad de la empresa británica P&O Cruises, una de las más grandes del mundo, que posee otros buques lujosos.