“Hacer lo que a uno le gusta hacer no es trabajar. Yo siempre digo que soy un vago perfecto, no he trabajado ni un día de mi vida”, dice el autor de La muerte de Artemio Cruz, el escritor vivo más importante de México.
Carlos Fuentes se muestra satisfecho consigo y con la vida. Cuando se le pregunta cuál ha sido el mayor logro de su larga carrera, el escritor mexicano responde que lo más importante fue haber podido seguir su vocación.
“Es la fórmula de la felicidad porque hacer lo que a uno le gusta hacer no es trabajar. Yo siempre digo que soy un vago perfecto, no he trabajado ni un día de mi vida”, dice el autor de La muerte de Artemio Cruz, el escritor vivo más importante de México.
Pero, al mirar la obra de este escritor, que el pasado martes (11 de noviembre) cumplió 75 años, no se puede tomar muy en serio eso de que nunca ha trabajado. Desde que irrumpió en la escena literaria con Los días enmascarados en 1954, traspasó las fronteras de su país con novelas como La región más transparente (1958), Cambio de piel (1967) y las mil páginas de Terra nostra (1975), y es mencionado una y otra vez como candidato al Premio Nobel de Literatura.
Como intelectual comprometido políticamente, Fuentes suele tomar postura ante los temas de actualidad. Hijo de un diplomático, él mismo fue embajador de México en Francia en la década del setenta.
Además de abordar la difícil relación entre los hispanos y estadounidenses, como en La frontera de cristal (1995), la obra de Fuentes gira, ante todo, alrededor de la identidad mexicana. Así como en el México posterior a la conquista en el siglo XVI se fusionaron la cultura indígena y la europea, en Cambio de piel se entremezclan los mitos aztecas y griegos. A través de España, dice Fuentes, fluyeron a la cultura mexicana elementos griegos, romanos, árabes y judíos.
“El Atlántico no es para mí abismo, sino puente. Las aguas del Mediterráneo fluyen del Bósforo y Andalucía a las Antillas y el Golfo de México”, escribió el autor mexicano en su obra En esto creo.
Fuentes discrepa con una buena parte de sus compatriotas que reniegan de su herencia española y todavía reprochan a los actuales españoles los abusos de la conquista.
“La negación de la mitad de nuestro ser es una mutilación, es un nacionalismo, es un chauvinismo absurdo. Después de todo, ¿quién quiere ser azteca? Yo no quiero ser azteca. Somos mestizos, somos resultado del encuentro de España y el mundo indígena y eso debería ser motivo de orgullo y además de riqueza, de creación. Como lo es en efecto. Somos un país mestizo”, afirma el escritor.
Junto con el colombiano Gabriel García Márquez y el peruano Mario Vargas Llosa, Fuentes es uno de los tres escritores vivos más importantes de América Latina. En 1987 recibió el Premio Cervantes, el más representativo de las letras en español.
Fuentes también se ha hecho de un nombre como teórico de la literatura. En su Geografía de la novela desacredita los augurios de muerte para este género literario. Después de cincuenta años publicando, Fuentes dice que no le preocupa no haber ganado el Premio Nobel y pronostica que tampoco lo va a recibir.
“No es que no me interese. Sería mentiroso decir que no me interesa, pero lo que sí vivo y siento es que lo recibí generacionalmente cuando lo recibió García Márquez. Yo estoy premiado a través de García Márquez”, señala este literato.
Fuentes dice que no le preocupa no haber ganado el Premio Nobel y pronostica que tampoco lo va a recibir.
PÁGINAS
* El escritor mexicano Carlos Fuentes nació en Panamá y creció en diversos países americanos, debido a la profesión diplomática de su padre.
* Estudió en Suiza y Estados Unidos. En México, en 1944, ingresó al servicio diplomático.
* En 1955, Fuentes fundó la Revista Mexicana de Literatura, junto con Octavio Paz y Emmanuel de Carballo.
* En 1959 renunció al servicio diplomático y viajó a Cuba, a raíz del triunfo de la Revolución liderada por Fidel Castro.
* Además de sus obras literarias, Fuentes ha escrito para numerosos y destacados medios de lengua española.
* Ha recogido su obra suelta en varios volúmenes. También ha escrito piezas para teatro, de diversos estilos.