martes 28 de octubre del 2003 Columnistas

Doble derrota para Uribe


El presidente Álvaro Uribe sufrió una doble derrota durante el fin de semana electoral en Colombia, por la baja votación el sábado en el referendo que impulsó, y por el triunfo el domingo en la elección para la alcaldía de Bogotá del izquierdista Luis Eduardo Garzón, el principal crítico de su gobierno.

El referendo se había convertido en una prioridad para Uribe, quien en las últimas semanas realizó personalmente una agresiva campaña en los medios para conseguir los 6,2 millones de votos necesarios para su aprobación.

Pero faltando por escrutarse el 2% en esa votación, el referendo estaba hundido, y según las proyecciones solamente tres o cuatro de las quince preguntas puestas a consideración del electorado podrían ser aprobadas.

Una prueba del golpe recibido por el mandatario es que el domingo evitó las apariciones públicas y las declaraciones, salvo una muy escueta: “Respeto a la democracia, amor a Colombia, disciplina para buscar soluciones”, dijo.

Horas más tarde Uribe encajó un nuevo revés, con la victoria de la izquierda en las elecciones regionales, especialmente por la llegada a la alcaldía de Bogotá –el segundo cargo más importante del país– de Garzón, quien ha sido hasta ahora la cabeza de la oposición a su gobierno.

El ministro del Interior, Fernando Londoño, dijo este lunes que “no cabe duda alguna de que el presidente está afectado por los hechos. Claro que sí, porque él hubiera querido que el referendo pasara ampliamente”.

Analistas y dirigentes políticos coincidieron en la doble derrota para el presidente, aunque señalaron que esta no cuestiona su enorme popularidad –por encima del 70%– ni su gobernabilidad.

Para el senador opositor Antonio Navarro, “el revés es doble. Yo diría que el país le está mandando un mensaje al presidente Uribe, diciéndole lo queremos mucho, lo respaldamos mucho, sigue siendo un hombre popular, pero no puede seguir gobernando con tanta unilateralidad como hasta ahora”.

Agregó Navarro que “se demostró que el referendo era un referendo mediocre, que no fue capaz de estimular a los colombianos. La culpa fundamental de que no pasó fue que el referendo era muy malo”.

Para el ex vicepresidente Humberto de la Calle, “el gobierno tuvo un revés porque no obtuvo el apoyo que quería. Tampoco creo que los abstencionistas hayan tenido un gran triunfo, la verdad es que hubo seis millones de votos y eso es importante”.

Sobre las consecuencias para el gobierno derechista de Uribe de un triunfo de la izquierda, dijo que “es un elemento de pluralismo en Colombia”.

“En el fondo lo que está pasando es que la gente no quiere demasiada concentración de poder, y eso es válido, es tolerante, y hay que tratar de perseverar eso”, dijo.

El influyente diario bogotano El Tiempo señaló en su editorial de este lunes que “no se puede minimizar el golpe que esto significa para el presidente más popular de la historia reciente. Que no significa una catástrofe ni pone en juicio la gobernabilidad o la estabilidad del gobierno, pero sí tiene mensajes que la Casa de Nariño (sede presidencial) no puede ignorar”.

“Uno muy claro es que la fascinación que despierta Uribe no significa un cheque en blanco ni lo exime de escuchar las voces disidentes”, agregó el editorial.

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