La principal organización de la comunidad hispana en Estados Unidos ha pedido al presidente George W. Bush que ordene una moratoria inmediata en las redadas de inmigrantes, hasta que el Congreso apruebe una “reforma integral” de las leyes de inmigración en el país.
La solicitud fue difundida luego que la madrugada del jueves agentes de inmigración realizaran redadas en 60 tiendas de la cadena comercial Wal-Mart en 21 estados del país, y detuvieran a más de 250 extranjeros presuntamente indocumentados.
Entre esos extranjeros, la mayoría de países asiáticos, hay 90 mexicanos, un argentino, un salvadoreño y un guatemalteco, dijo el viernes un portavoz oficial. Según las cifras del Censo Nacional del 2000, se calcula que hay unos siete millones de inmigrantes indocumentados en EE.UU.
La Liga de Ciudadanos de América Latina (Lulac) indicó que el caso de Wal-Mart subraya la necesidad de una reforma de las leyes de inmigración, que incluyan un ajuste para los inmigrantes que ya trabajan en EE.UU., canales legales para un futuro flujo migratorio, y una reducción en los atrasos vinculados a la inmigración patrocinada por familiares.
Lulac recordó que en el 2001, cuando Bush asumió la presidencia de EE.UU. afirmó que uno de los problemas más importantes del país era el de la inmigración.
“En vez de reforma, se está separando a las familias, se está dividiendo a las comunidades y perdiendo buenos empleados”, expresó Héctor Flores, presidente de Lulac.
“Todo lo que quieren estos trabajadores es dignidad y respeto, y la capacidad de trabajar para sustentar a sus familias”, agregó.
Lulac también pidió que se investigaran las prácticas de contratación de algunas empresas que “conscientemente están explotando a los trabajadores inmigrantes”.
CONTRATACIONES
LEY
Wal-Mart puede llegar a los tribunales por la contratación de trabajadores ilegales, por cuanto la Ley de Control y Reforma de Inmigración de 1986 obliga a los empresarios a asegurarse de que sus contratados pueden trabajar de forma legal en el país.
SANCIÓN
La violación de esta ley es castigada con una multa de hasta 10.000 dólares para cada empleado cuya situación inmigratoria no esté en regla.
REVISIÓN
Wal-Mart anunció que revisará el estatus legal de sus 1,1 millones de empleados en EE.UU. y que despedirá a todo inmigrante indocumentado.