La petrolera estadounidense Chevron Texaco solicitó este martes a la justicia de Ecuador desestimar una querella por daños ambientales que indígenas y campesinos de la selva de la Amazonia ecuatoriana plantearon en su contra y que se inició en un tribunal del país sudamericano.
Asimismo, la compañía sostuvo que los querellantes carecen de evidencias sustanciales y creíbles sobre los supuestos daños ambientales producidos durante los 28 años que operó en esa región, de 1964 a 1992, y apuntó que el gobierno de Ecuador le liberó de responsabilidades relacionadas con sus actividades en 1998.
"Los demandantes no han logrado presentar ninguna evidencia sustancial y creíble que respalde sus demandas contra Chevron Texaco", expresó Ricardo Veiga, vicepresidente de la empresa.
Agregó que en 1998, luego de un programa remediador por 40 millones de dólares, la entonces Texaco y sus subsidiarias fueron liberadas de cualquier responsabilidad relacionada con sus operaciones en Ecuador por el gobierno nacional y cuatro municipios amazónicos.
"Puesto que el gobierno liberó a la compañía de cualquier obligación o responsabilidad, cualquier demanda debería ser presentada en contra del gobierno y no en contra de la compañía", sostuvo Veiga.
La querella empezó el martes en la Corte Superior de Justicia de la ciudad amazónica de Lago Agrio, 185 Km. al noreste y núcleo petrolero de Ecuador, luego que su presidente, Alberto Guerra, aceptara la demanda en mayo último.
En principio, el juicio fue presentado en noviembre de 1993 en Nueva York, donde los jueces y tribunales, sin llegar a pronunciarse sobre la cuestión de fondo, resolvieron que, dada la naturaleza y características del reclamo, debe ser conocido y resuelto por los magistrados ecuatorianos.
Los ecuatorianos reclaman a Chevron Texaco la reparación de daños ambientales, por un monto que podría llegar a unos 1.500 millones de dólares, y el pago del 10% de ese costo por indemnizaciones para los afectados, aunque la cuantía del juicio es indeterminada.
También plantean un plan de mejoramiento y monitoreo de la salud de las poblaciones afectadas por la contaminación.
es donde se hospedan un veintena de periodistas de Estados Unidos y Europa que llegaron a Nueva Loja para cubrir el proceso judicial contra Chevron Texaco.