Johnny Ayala y su esposa Regina María Moreira, de 19 y 22 años, respectivamente, fueron encontrados muertos en una de las habitaciones del club nocturno PK2, ubicado en la calle de Las Toronjas y Av. Eloy Alfaro, al norte.
Los familiares de esta pareja, que trabajaba como guardián y bailarina del lugar, en su orden, no encuentran una respuesta sobre lo que sucedió el miércoles pasado.
Rosaura Arroyo, tía de Ayala, fue llamada para que se traslade desde Esmeraldas a reconocer el cadáver.
Los familiares de Regina dijeron no entender por qué, a pesar de estar a cuatro cuadras del club nocturno y que el dueño los conocía, no les informó de inmediato de las muertes, que presuntamente ocurrieron al mediodía, y les notificó a las 23h00.
Los agentes policiales de homicidios barajaron ayer dos hipótesis en las investigaciones: Regina estaba embarazada y se presume que su esposo le pidió que dejara su trabajo; ante la negativa este la degolló y luego se suicidó con un disparo en la cabeza. La otra opción es que Regina quería dejar de trabajar y tener a su bebé, pero Johnny le exigía que no lo tuviera para que continuara trabajando. Como no aceptó, la mató y él se quitó la vida.