Las investigaciones sobre un misterioso caso del síndrome respiratorio agudo y grave en Singapur, se concentraron ayer en dos laboratorios donde trabajaba el científico que contrajo la enfermedad, y que ya han sido cerrados.
El científico había trabajado en un laboratorio de la Universidad Nacional de Singapur, estudiando el virus del Nilo, pero el 23 de agosto, tres días antes de ponerse enfermo, visitó el Instituto de Salud Medioambiental donde se estudia el SARS.
China, país al que se ha acusado de encubrir este año el brote inicial de la enfermedad, indicó que estaba tratando de prevenir un resurgimiento del SARS.
El aeropuerto de Beijing mantuvo a las tripulaciones de vuelos procedentes de Singapur lejos de la terminal principal y los pasajeros oriundos de esa ciudad debían ser sometidos a controles sanitarios separados, informaron medios estatales.
Desde este momento, se encuentran en cuarentena 25 personas que estuvieron en contacto con el enfermo.