Científicos de National Geographic visitaron Ecuador la semana anterior y realizaron análisis a la momia de Guano.
Por tres días el cuerpo de este fray que vivió en el país en el siglo XVI, fue examinado por paleontólogos.
La agonía fue lenta, matizada tal vez con los dolores intensos de una costilla fracturada y los malestares de una artritis, cuyo grado de degeneración no es precisado aún.
Esa información arrojaron los exámenes de rayos X y de endoscopio que, entre el 6 y el 8 de agosto de este año, se aplicaron sobre el cuerpo momificado de una persona que reposa en una vitrina de vidrio, en un rincón de la Biblioteca Municipal en Guano.
No hay mayores indicios sobre las razones de su muerte, tampoco precisión de su nombre, pero historiadores locales creen que se trata de Lázaro de Santofimia, un religioso español de la orden franciscana que fue el primer guardián del convento de Nuestra Señora de La Asunción, en la segunda mitad del siglo XVI, cuyas ruinas están a un costado de la iglesia de Guano.
Dos científicos estadounidenses que prestan servicio a la cadena internacional de televisión National Geographic hurgaron sus entrañas y descubrieron los pormenores de su estado de salud en los momentos previos a su fallecimiento, un día no determinado de 1560.
Vivió en un tiempo de extrema severidad, donde hubo mala alimentación.
El cuerpo de quien se supone fue fray Lázaro, forma parte de la colección de objetos arqueológicos e históricos de la biblioteca municipal de Guano, a 10 kilómetros de Riobamba, uno de los diez cantones de Chimborazo.
En ese sitio lo observó Paúl Roddy, un egresado de arqueología estadounidense cuando llegó de casualidad a esta biblioteca, en diciembre de 1999, en un viaje de turismo por el país.
A principios de este año Roddy comunicó a los productores de uno de los programas de National Geographic –‘El show de las Momias’–, la existencia de ese cuerpo para ellos desconocido.
Entre el 6 y el 10 de agosto pasado, llegó un equipo de televisión junto con los científicos Ron Beckett y Jerry Conlogue, catedráticos del Instituto Bioantropológico de la Universidad Quinnipiac (Connecticut, Estados Unidos) y especialistas en rayos X y endoscopio, para conocer detalles de lo que guías y afiches turísticos locales identifican como la momia de Guano.
Los resultados finales de los análisis se conocerán próximamente y se difundirán en el programa de televisión ‘El show de las Momias’, a finales de año, según anunciaron los productores.
Sin embargo, conclusiones previas divulgadas por los investigadores la semana pasada, determinaron que la edad real de esta persona al momento de su muerte estaba entre los 55 y los 60 años, no entre los 70 u 80, como presumían historiadores locales.
Otro de los hallazgos luego de 60 tomas de rayos X y del auscultamiento con el endoscopio, fue detectar una fractura en una de las costillas y una inflamación en el rostro, detalles que investigadores locales no habían descubierto.
El cuerpo de Fray Lázaro o de la momia de Guano, como aparece mencionada en las referencias históricas de esta ciudad o en las guías turísticas oficiales, es el único cuerpo momificado descubierto en el Ecuador.
No es indígena, como ocurre con momias ubicadas en países latinoamericanos, como Perú, Argentina y Chile, donde los hallazgos demuestran la utilización de técnicas de tratamientos a los cuerpos de los muertos.
En la momia de Guano, la preservación es natural, no provocada artificialmente como sucede con la mayoría de los cuerpos que se encontraron en otras partes del mundo.
En los diferentes sitios donde se hallaron momias cercanos a Ecuador –Perú, Chile y Argentina–, los cuerpos pertenecen a indígenas en los que la preservación de sus seres queridos era parte del ritual de sus costumbres y creencias religiosas.
El desierto de Atacama, en la frontera entre Perú y Chile, donde cae menos de 100 mm de lluvia al año –la región más seca en el mundo–, es uno de los cementerios indígenas.
Allí, un pueblo identificado como Chinchorro (6.000 y 1.500 años a.C.) enterró a sus muertos luego de someterlos a un tratamiento especial. Son las momias conservadas más antiguas del mundo, varios siglos más viejas que las de Egipto.
Suman más de un centenar y fueron halladas a principios del siglo XX.
Franciscanos en Guano
Tal como ocurrió con el resto de los pueblos latinoamericanos, a Guano, junto con los colonizadores españoles también llegaron los evangelizadores.
Quienes se encargaron de enseñar la doctrina cristiana fueron los misioneros franciscanos, quienes en 1565 ordenaron la construcción de la iglesia y del convento de la Guardianía de Nuestra Señora de La Asunción.
Es en los relatos históricos que quedaron de estos años, en los que aparece el nombre de fray Lázaro de Santofimia.
Su cuerpo fue descubierto el 5 de agosto de 1949 entre las ruinas de lo que fue este primer convento e iglesia, que fue destruido por un terremoto en 1797.
El cuerpo de quien podría ser fray Lázaro, se lo encontró en un cajón de madera, acostado con sus brazos cruzados sobre su estómago y el rostro levemente inclinado hacia la derecha.
Estaba enterrado entre las ruinas de lo que fue la iglesia y convento de la Guardianía de Nuestra Señora de La Asunción.
De piel color caoba, rugosa, parte de sus carnes están deshilachadas. Viste su traje con botones forrados aún.
Según el equipo de científicos de National Geographic, la temperatura ambiente, que media entre los 16 y 18 grados y las piedras sobre las que se encontró el féretro que succionaron la humedad posible, son las razones que explican la preservación del cuerpo.
Algo similar ocurre con el ambiente en el que se halla actualmente.