Inmigrantes celebraron con carros alegóricos, música y baile el Primer Grito de Independencia.
La tricolor vistió la avenida 37 del condado de Queens, en Nueva York, el pasado domingo 3 de agosto, durante el desfile tradicional anual de los residentes ecuatorianos en Estados Unidos. Esta celebración sirve cada año de antesala para la recordación del Primer Grito de Independencia que se cumple hoy.
Banderas, cintillos, camisetas y hasta toallas ondearon desde la calle 69 hasta la 88, en pleno corazón de la Gran Manzana.
Los carros alegóricos animaron al público, calculado entre 80.000 y 100.000 personas, con música folclórica al compás de danzantes con zamarros y dobles polleras representando a los cañaris, cayambeños y quitus por dos horas bajo un radiante e intenso sol.
Una de las comparsas más autóctonas fue la de un autobús que, pintado de amarillo, azul y rojo, trasladaba gallos, gallinas, flores, sacos de arroz, café y banano haciendo alusión a los productos de exportación.
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, presidió el 20º desfile por las fiestas de Independencia y vistió de amarillo recibiendo el aplauso de los ecuatorianos apostados sobre las veredas.
Reinas
Las reinas también participaron. El Comité Cívico Ecuatoriano desfiló con su reina, Betsy I, quien fue elegida la semana anterior a este festejo, en una noche de gala, al igual que la Manabita Bonita y la Costeña Criolla de otras delegaciones.
El público venía de todos los rincones del país con una sola tónica: la nostalgia por volver. “Yo adoro a Ecuador, pero lamentablemente no hay fuentes de trabajo y la situación económica es muy difícil. Por eso vivo acá desde 1985 y ya me traje a mis cinco hijos y mis cinco nietos”, fue el testimonio de Carmen Escobar, mientras vendía camisetas con la tricolor, a 5 y 10 dólares, banderas por 2 dólares y collares de 3 a 5 dólares, que ella mismo confeccionó.
Armando Chimbai, de La Troncal, también asistió al desfile porque “extraño ese ambiente bien chévere de por allá”. Junto con su hermano René y su amigo Christian Cueva, anhelan regresar para conocer el Malecón 2000 en Guayaquil, aunque no han vuelto a pisar tierra ecuatoriana desde hace cinco años en que emigraron.
Sin embargo, este trío estaba dispuesto a disfrutar de las festividades. “Estamos chequeando la mercancía para ver qué se puede hacer…”, dijo Cueva mientras Chimbai aseguró que “ninguna mujer en el mundo es tan bonita como la de su país”.