Si para el paladar de muchas personas las barbacoas son deliciosas, el humo que desprenden podría ser mortal.
El estudio realizado por el grupo ambientalista francés Robin des Bois, encontró que una barbacoa de dos horas puede soltar los mismos niveles de toxinas que 220.000 cigarrillos.
La agencia de seguridad alimentaria del gobierno francés también está investigando esa posible relación. Ha descubierto que algunos hidrocarbonos que han sido relacionados con el cáncer son incorporados en los alimentos durante el proceso de carbonización en las carnes.