A través de técnicas avanzadas se podrá realizar un diagnóstico preciso y oportuno de enfermedades que amenazan a las especies endémicas de las Islas Encantadas.
Una víctima de abuso sexual, un sospechoso identificado por la agredida y una prenda manchada como evidencia.
Una trilogía que constituye el 47% de los casos estudiados mediante ADN por la justicia ecuatoriana.
El análisis de esa prueba (el flujo seminal retenido en la prenda interior de la víctima) tiene un 99,9% de eficacia. La justicia tiene en la ciencia una aliada para determinar si el sospechoso es o no culpable.
La metodología de investigación criminal mediante el ADN no es nueva en el mundo ni en el país, pero es un instrumento de reciente aplicación en la legislación ecuatoriana, según lo establecido en el artículo 82 del Código de Procedimiento Penal, vigente desde el 13 de enero del 2000.
Este artículo reconoce el ADN como prueba irrefutable, aunque establece que un juez debe autorizar la aplicación de esta prueba.
Hasta ahora, la investigación del ADN ha permitido estudiar 39 delitos, la mayor parte de índole sexual, “los más comunes y los que mayor tasa de impunidad tienen”, según Dora Sánchez, directora del Servicio de Genética de la Cruz Roja Ecuatoriana. Este laboratorio dispone de la técnica para el análisis de ADN desde 1996, pero recién a partir de la vigencia del Código Penal empezó a practicarla sistemáticamente.
El procedimiento
La víctima de una violación debe acudir dentro de las 24 horas siguientes a la agresión al Departamento de Medicina Legal de la Policía para obtener la muestra. O puede guardar la prenda interior intacta como evidencia. Pero la prueba es aplicable únicamente cuando la víctima puede identificar al agresor.
En Ecuador, según las estadísticas de los casos denunciados, un alto porcentaje de delitos sexuales es cometido por personas allegadas al círculo familiar de la víctima. Paradójicamente, esta es una de las razones por las cuales este tipo de delito queda impune.
La investigación
Cualquiera que sea la muestra (huesos, sangre, cabellos, líquidos seminales) se somete a diferentes procesos cuyo fin común es extraer el ADN. Según su calidad se lo somete a purificación.
A veces las muestras consisten en mínimas cantidades de manchas de sangre, esperma, células que acompañan a restos de saliva, cabellos. Estas muestras de por sí serían insuficientes para analizar la huella genética porque la cantidad de ADN que se puede obtener es demasiado pequeña. En estos casos, se aplica el método del PCR (reacción en cadena de la polimerasa), que permite obtener in vitro miles de copias del fragmento seleccionado (marcador genético).
Así, de unos milímetros de hilo manchado de sangre se puede obtener un perfil genético que individualiza totalmente la muestra.
Los fragmentos analizados se llaman polimorfismos de ADN o microsatélites y para efectos de la prueba se expresan como “marcadores”.
Por tanto, los marcadores analizan regiones del ADN que son muy variables y que cambian de acuerdo con su ubicación dentro del genoma.
Se analizan 16 marcadores, incluyendo el marcador que permite determinar el sexo. Estos son estandarizados internacionalmente y se expresan mediante números después de ser analizados en un aparato llamado secuenciador automático de ADN.
Características del ADN
* El ADN es único para cada individuo. Es casi imposible encontrar otro ser en este mundo que tenga igual perfil genético, a excepción de los gemelos univitelinos o de los clones.
* Es el mismo en todas y cada una de las células del organismo: la sangre, los cabellos, la piel, los huesos.
* Es estable, es decir, aun después de la muerte es susceptible de ser analizado.
* Es hereditario, por ello es útil en casos de paternidad y filiación. Inclusive se usa para la reconstrucción del perfil genético a través de los familiares más cercanos cuando no se dispone de una muestra del individuo.