Un equipo científico logró este jueves sacar agua dulce de un manantial ubicado a 36 metros de profundidad en el mar Mediterráneo frente a la ciudad francesa de Menton (sureste), fronteriza con Italia.
La operación, bautizada "Nymphea", permitirá bombear del fondo del mar hasta 100 litros de agua dulce por segundo.
"Sacar agua dulce de una fuente submarina de manera industrial constituye una primicia mundial que necesitó tres años de investigación y desarrollo", explicó Pierre Becker, presidente de la empresa Nymphea Water.
"Esta innovación tecnológica abre perspectivas considerables para los países donde escasea el agua potable y que también tienen fuentes submarinas en sus aguas territoriales", declaró a la AFP, Paul-Henri Roux, director comercial de dicha sociedad.
La existencia de agua dulce en el mar había sido descubierta a principio de los años 80 a unos 800 metros de las costas de la Mortola, en territorio italiano. En 1999, Nymphea Water había realizado una primera experiencia de captación del manantial.
Filial del Grupo GEOCEAN, que realiza trabajos marítimos asociado al grupo COMEX, Nymphea Water se especializó en la exploración y la explotación de manantiales de agua dulce submarinos.
"El agua captada quizás se hará potable tras un leve tratamiento, aunque en su estado natural ya podrá ser utilizada para la agricultura", afirmó el director comercial de Nymphea Water.
El agua es obtenida del manantial por un tubo de acero inoxidable, bautizado tulipa a raíz de su forma, que fue fijado a una base a 36 metros de profundidad, desde donde se realiza el bombeo.
En una primera etapa, los navigantes podrán abastecerse con agua potable en el mar, pero la idea es canalizarla posteriormente para llevarla hasta la costa.
El alcalde de Menton, Jean-Claude Guibal, y de la vecina ciudad italiana de Vintimille, Giorgio Valfre, respaldaron el proyecto con el objetivo de desarrollar y diversificar sus recursos en agua potable.
La operación se inició el pasado 15 de julio y todas las operaciones fueron realizadas a partir del buque oceanográfico Minibex de sociedad Comex.
La organización ecologista "Robín de los Bosques" denunció en un comunicado la operación. "Es un robo de agua que no tiene ningún marco administrativo y por lo tanto sin permiso de investigación y sin previo estudio de las consecuencias medioambientales", aseguró la asociación. "Es sabido de todos que la mezcla de agua dulce y agua salada genera una producción biológica y planctónica excepcional", añadió la organización.