Este Diario inicia una serie de reportajes sobre Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, con motivo de la semana de la Comunidad Andina, que se da en nuestro país.
Ecuador: Diversidad, arqueología, historia y modernidad
Una franja amarilla, en sentido del recorrido del sol,
es la huella pintada por el hombre para figurar la línea Equinoccial
o Ecuador, aquella que divide a la tierra en dos hemisferios, Norte y Sur. Quien
llega a la Ciudad Mitad del Mundo, 20 km al norte de Quito, no puede evitar
la tentación de pararse a los dos lados de la línea. Entonces,
se siente una sensación de grandeza, de poder. Con solo dar un paso puedo
estar en el lado Sur o en lado Norte.
Colombia: Joyas arquitectónicas y modernas atracciones
Popayán, en el centro sur colombiano, se constituye
en una especie de sucursal de Quito, capital de Ecuador. Conserva semejanzas
en su arquitectura y decenas de imágenes y cuadros de artistas quiteños.
Un terremoto la destruyó hace 20 años, pero sus pobladores se unieron
para reconstruirla.
Venezuela: bienes patrimoniales, naturaleza y mujeres bellas
Coro, una pequeña ciudad del estado de Falcón, tiene 602 edificaciones con características coloniales y es Patrimonio Cultural de la Humanidad. En sus alrededores está un gran desierto, Los Médanos, que se extiende en un istmo hasta el mar Caribe.
Perú, poseedor de una cultura milenaria
La tumba del Señor de Sipán (monarca que vivió hace 1.700 años) es el hallazgo más trascendente de los últimos cien años en Sudamérica y el tercero en el mundo, después de las de Tutankamón (Egipto) y del príncipe Maya (México).
Bolivia: tradición, costumbres y reliquias
La hoja de coca es para los bolivianos como el chicle para el niño. La mastican los mineros durante toda su jornada y no sienten cansancio, hambre ni sed, refiere Escobar. El producto se lo comercializa libremente en los mercados, a tres dólares la libra. Un sabor amargo y amortiguamiento en la lengua, sentí al masticarla.