El sitio está en un sector montañoso y de difícil acceso en el cantón Jipijapa, al norte de Manabí.
Una tola de la cultura Valdivia fue descubierta en la parroquia Julcuy por los estudiantes de Arqueología de la Universidad San Francisco y Grant MacEwan College de Canadá.
El lugar, donde viven 1.500 habitantes, está ubicado en el kilómetro 1,5 de la carretera Jipijapa-Guayaquil, al sur de Manabí. Es una zona montañosa y se ingresa por un camino veranero, pero en vehículos todo terreno (4x4).
En la tola se encontraron restos de cerámica, un par de pendientes de jadeíta (similar al jade) y una escalera de adobe, que son analizados por los arqueólogos.
Los estudiantes, en el trabajo de recolección de los materiales, son dirigidos por los profesores Florencio Delgado y Freddy Acuña.
Ellos estimaron que la estructura es un centro ceremonial construido hace 3.500 años antes de Cristo.
Asimismo, que el hallazgo tiene relación con los encontrados en Agua Blanca y Puerto López, también en la provincia de Manabí.
La tola es de tamaño mediana y, según los descubridores, en el lugar se asentaron culturas precolombinas y precerámicas, porque en las excavaciones se encontraron restos de caracoles y conchas.
“Todavía no podemos precisar de qué cultura se trata, pero lo sabremos cuando determinemos a qué se dedicaban los habitantes y en qué año vivieron en el valle”, manifestó Florencio Delgado.
Reconstrucción
Julcuy se encuentra en las montañas de Jipijapa, el acceso al lugar es posible luego de un viaje por la carretera Jipijapa-Guayaquil y avanzar por un camino vecinal, donde no existe señalización.
Las investigaciones determinaron que en el lugar, atravesado por el río Julcuy, se asentaron las culturas Valdivia, Manteña, Machalilla, Bahía y la Chorrera. Pero esto deberá comprobarse con más pruebas y análisis, señalaron los expertos.
“De esta forma identificaremos a los primeros pobladores de Julcuy”, precisó el arqueólogo Freddy Acuña.
Dijo, además, que durante la primera semana de investigaciones encontraron vestigios de un sepulcro de 5.000 años, pero fue destruido por moradores de Julcuy y no quedó muestras de esto.
Sin un sitio para almacenar las cerámicas y otros objetos
JIPIJAPA
Las investigaciones arqueológicas realizadas por estudiantes y maestros en esta parroquia son financiadas por ellos; sin embargo, necesitan apoyo para la conservación de los objetos que extraen del sitio.
Explicaron que las excavaciones culminaron el pasado 12 de julio, pero que tienen problemas porque no hay dónde guardar las cerámicas y tampoco están en capacidad para movilizarlas hacia Jipijapa o Portoviejo.
Por esta razón esperaban la colaboración del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural para la conservación de los objetos y así realizar un inventario.