La comisión encargada de la elaboración de la Constitución de la Unión Europea (UE) discutía el viernes pasado sobre un cambio para que los estados nacionales cedan más poder en materia de relaciones exteriores, defensa e inmigración a la UE.
Los delegados holandeses y belgas de la Convención Europea, de 105 miembros, instaron a que se adopten más decisiones sobre esos delicados asuntos por un voto mayoritario en vez de hacerlo por unanimidad.
Gran Bretaña encabezó la resistencia para evitar la erosión de la soberanía nacional.
Se espera que los gobiernos de la UE lleguen a un acuerdo sobre el texto final de la nueva constitución a fines del 2003 o a principios del 2004.