Seguidores del Santos comenzaron hoy una fiesta adelantada, apostando porque su equipo lograra esta noche un amplio triunfo sobre el Boca Juniors en la final de la Copa Libertadores, mientras los argentinos afirmaron que saldrán de Sao Paulo apenas acabe el partido para ir a celebrar a Buenos Aires.
Un grupo de hinchas del campeón brasileño organizó un desayuno al aire libre con un gran pastel decorado con la insignia blanca y negra del Santos, y entre consignas, cantos y agitar de banderas de colores comenzó bien temprano a animar a su equipo.
En la madrugada, otro grupo de fanáticos del Santos fue más allá y se concentró frente al hotel Novotel Sao Paulo Morumbí, donde está alojado el Boca Juniors, para trastornar el sueño de los argentinos, reportaron medios de prensa.
Emisoras locales dijeron que los hinchas dispararon cohetes e hicieron sonar bocinas de automóviles en el estacionamiento del hotel, hasta que fueron retirados por la policía.
Los fanáticos brasileños adquirieron cerca de 72.000 de las 75.000 entradas disponibles en el estadio Morumbí en Sao Paulo, donde esta noche será disputado el partido de vuelta.
Si quieren hacerse con el título, los "muchachos de la villa" deben golear a los visitantes por 3-0, o al menos ganar por 2-0 para forzar una definición en los penaltis.
Pese a la desventaja, tanto los fanáticos como el propio equipo brasileño mantienen su optimismo y creen en un giro de la historia.
"Tenemos que estar entusiasmados porque es el partido de nuestra vida. Vamos a ganar, la hinchada que va a llenar el Morumbí no saldrá decepcionada", dijo a medios locales Diego, "número 10" del Santos.
El centrocampista que lleva el mismo número que usó el Rey Pelé hace 40 años en otra final de la Copa Libertadores del Santos contra Boca Juniors, manifestó su ansiedad por el partido.
"Quiero que el partido comience de una vez. Pero sé muy bien que necesitamos tranquilidad para ganar el título", declaró Diego.
El Boca mantiene su confianza en el triunfo y según la Agencia Folha tiene prisa por abandonar Sao Paulo apenas termine el partido para ir a celebrar en Buenos Aires, o para huir de la fiesta de los brasileños en caso de perder un título que parece tener en la mano.
El equipo argentino regresará apenas acabe el partido en un vuelo de Lade (Líneas Aéreas del Estado), para garantizar "seguridad y rapidez", dijo la oficina de prensa del Boca, según Folha.