“La ley es la ley” respondió ayer uno de los inspectores encargados del operativo contra los indocumentados, en un barrio de Bruselas, cuando uno de los afectados inquirió sobre el porqué su esposa e hijo de dos años habían sido detenidos en la ciudad de Brujas.
En dicha cárcel están aprehendidos un número no determinado de ecuatorianos y personas de otros países quienes esperan su turno para la deportación.