Brasil y Estados Unidos acordaron desarrollar juntos un proyecto que produzca el combustible diesel a partir del aceite del ricino, conocido como "biodiesel", dijo ayer la ministra de Minas y Energía, Dilma Roussef.
El ricino es una planta común en el noreste de Brasil.
Roussef, que integró la comitiva ministerial que acompañó al viaje del presidente Luiz Inácio Lula da Silva el viernes pasado, tuvo una reunión con representantes del sector de energía en Estados Unidos, incluido su secretario, Spencer Abraham.
El objetivo de la reunión fue "establecer una sociedad público-privada de ambas partes para desarrollar proyectos en esta área", dijo Roussef en rueda de prensa en la embajada de Brasil en Washington.
Una misión técnica estadounidense planea viajar a Brasil en septiembre para trazar un proyecto conjunto "más o menos definido" para su próxima reunión con Abraham a fines de año en Brasil, agregó la funcionaria.
Estados Unidos ha desarrollado la tecnología para extraer bio-diesel de la soya, planta que también es cultivada en Brasil. Pero la ministra dijo que su gobierno tenía un especial interés en elaborar diesel a partir del aceite de ricino, dado que esto presentaba una oportunidad de desarrollo para el noreste brasileño, una zona pobre.
Estados Unidos podría aportar un balance al proyecto técnico elaborado por Petrobras, la empresa petrolera de Brasil, señaló Roussef.
El proyecto incluiría la construcción de una planta piloto para fabricar el combustible.
Aparte del biodiesel, Brasil y Estados Unidos también intercambiaron ideas para el nuevo diseño energético que está elaborando el gobierno del presidente Lula para asegurar el desarrollo del sector eléctrico.