“Empecé a cantar antes que hablar. Mis padres estaban preocupados porque iba a cumplir dos años y medio y no hablaba”, recuerda Carla Repetto, quien se convirtió en una celebridad infantil local cuando tenía 3 años.
Su primer tema, Pepe, lo aprendió a balbucear porque escuchaba la radio del guardia del edificio donde vivía, en Víctor Manuel Rendón y Escobedo.
Su debut ocurrió en el programa ‘El Club de los Niños’, de Canal 4, a los 5 años. Por dos ocasiones, y por insistencia del público, hizo la fonomímica del tema Moliendo café.
Su fama se extendió por el país y en todo lugar le pedían que cantara, incluso a capela. “En los cumpleaños quería jugar con los niños, pero me pedían que cantara”, agrega.
“Mi papá nunca cobró, nunca tuve un real de ganancia. Cantaba solo porque me gustaba, también para ayudar a los orfanatos, hospitales”, comenta.
Cantó con la orquesta Blacio Junior, con Julio Jaramillo, con el argentino Leo Marini y otros artistas mayores. A los 7 años grabó los discos sencillos Pastelito y La Gotita.
Cuando el actor mexicano Mario Moreno, Cantinflas, realizó en mayo de 1964 su show en Guayaquil escogió dos artistas locales para acompañarlo: Rubencito de Triana y Carla Repetto. Moreno se emocionó por la niña de ojos verdes y conversó con su padre para llevarla al extranjero.
Sin embargo, la trayectoria de la pequeña Carlita, como le decían, fue intensa pero breve, porque empezó a “asfixiarse”.
“Pese a que me fascina cantar, comencé a ser renuente con la música, se me alteraron los nervios. Después de la visita de Cantinflas decidí dejar el canto. No tenía conciencia de lo que esto significaba”, dice.
Ella ahora es soprano en la iglesia Galilea, de Urdesa, y disfruta con sus hijos David (de 36 años) y Giuliana Atala (de 15 años) –de su primer matrimonio– y su actual esposo Francisco Navarro Terán. (DHA).