El salsero y bolerista Freddy Quiroz incursionó en la música a los 33 años, en 1959, después de trabajar como “tractorista, mecánico, panadero, ferrocarrilero y de todo”.
Nació en Costa Rica el 20 de marzo de 1926, pero se considera guayaquileño, porque fue en esta ciudad donde empezó como solista, recomendado por un amigo que lo había escuchado cantar.
“Mi padre no quiso que fuera músico, decía que los artistas eran los únicos que entraban por la puerta de atrás”, recuerda antes de contar su primera experiencia en la orquesta Costa Rica Swing Boys.
En 1960 grabó el primer disco, cuyo merengue La Tambora gustó mucho. En aquella época, las orquestas tenían un valor especial entre el público, indica Quiroz.
Dos años después, en 1962, la orquesta tomó el nombre de América, con la cual se grabaron dos sencillos, Amores de temporada y El artista. En 1965 Quiroz formó el conjunto Los Ticos, con el que recorrió el país durante las presentaciones junto a artistas como Yaco Monti, Emilio Pericoli, Armando Manzanero, Manolo Muñoz, Mona Bell, Alberto Vásquez, Marco Antonio Muñiz o Roberto Ledesma.
Quiroz recibió el apodo de el Rey del Calypso por interpretar el ritmo calypso, ahora reggae, en países como Colombia, Perú y Venezuela.
Once años después, por un escándalo en una presentación artística, debió cumplir cuatro meses en prisión y al salir, junto a diez internos, creó la orquesta Fogata Combo, con la que produjo un disco del mismo nombre. En la sala de su vivienda, en el centro de la ciudad, el Rey del Calypso solo conserva discos de vinil, que los cuida con el mismo fervor con el que habla de su vida pasada.
“Todavía me dedico a la música, estoy estudiando piano y leo bastante sobre las religiones”, indica mientras limpia el disco El artista, que tiene un significado especial en su vida y carrera musical.
El jueves pasado, Freddy Quiroz tenía previsto presentarse en un acto privado. También canta para grupos de amigos o en eventos particulares.
Ha interpretado cerca de cien canciones, pero aspira escribir una para Guayaquil, dice mientras escucha la letra de la canción que ha puesto en el equipo: “La memoria trae, nuestra vieja historia, si se quiere un poco, pasada de moda, nada te ofrecía, en mi humilde lista, tan solo incierta esta posición de artista....”.