En Guayaquil persiste la escasez. La terminal Pascuales aún no reestablece la distribución de gasolinas.
A las 06h00 de este miércoles, un grupo de militares ingresó a las instalaciones de El Beaterio en Quito para garantizar el abastecimiento de combustibles en gasolineras del país.
Esta mañana, el ministro de Energía, Carlos Arboleda, anunció sanciones en contra de funcionarios de la vicepresidencia ejecutiva de Petrocomercial, que ayer dieron órdenes de no entregar combustible desde El Beaterio y provocó desabastecimiento en gasolineras de Guayaquil y Quito.
Alrededor de las 09h00 se reanudó el despacho y de esta forma los 150 tanqueros que permanecieron anoche en El Beaterio empezaron a recibir el combustible. Según Arboleda, se dará prioridad para abastecer a Quito, a las provincias de Imbabura y Carchi y posteriormente al resto del país.
El Beaterio carga en condiciones normales a 200 tanqueros, pero el lunes salieron solo 70 y ayer, ninguno.
Los choferes de los vehículos de transporte de combustible se quejaron por la preferencia de turnos solo a la capital y adujeron que el resto de provincias también sufren por la falta de gasolinas (extra, súper) y diésel.
Sin embargo, en las calles de la Capital los vehículos conformaban extensas filas en la inmediaciones de las estaciones de servicio con el objetivo de abastecerse de combustible.
Los trabajadores petroleros exigen la salida del ministro Arboleda para poder iniciar el diálogo que permita finalizar la paralización.
El secretario de Estado expresó esta mañana que su salida solo la puede considerar el presidente de la República, coronel Lucio Gutiérrez. "No tengo la menor intención de pedir que se me mantenga en el cargo, si el Presidente considera que mi servicio público es adecuado para la ciudadanía, yo sigo en el cargo", expresó Arboleda.
Junto a la envasadora de gasolina está la planta de gas doméstico, que despacha con normalidad los cilindros de 15 kilos.
En Guayaquil
Hasta este mediodía, en la terminal de Pascuales, ubicada al norte de Guayaquil, no reanudó el despacho de combustible.
Cerca de 350 tanqueros permanecieron estacionados en los alrededores de la Terminal a la espera del abastecimiento.
En el lugar, se desarrolla una reunión entretrabajadores petroleros, personal de Petrocomercial y Petroproducción, quienes discuten las posibles soluciones a la paralización.
Mientras tanto, en las calles de la ciudad, los propietarios y choferes de vehículos se quejaron por la escasez de gasolinas. Sus automotores eran parte de las columnas de carros que esta mañana esperaban recibir combustible.
Algunas gasolineras suspendieron la atención al público. Al respecto, sus administradores argumentaron que “el combustible se agotó”.
A las protestas de los 4.000 empleados petroleros se sumaron los eléctricos, la Unión Nacional de Educadores y la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie).
El objetivo es impedir las privatizaciones, la intervención de empresas privadas extranjeras en las empresas públicas y una reestructuración de los salarios.